martes, 20 de octubre de 1987

Murió Mecha Ortiz, una gloria mayor del teatro y el cine argentino

María Mercedes Varela Nimo Domínguez Castro, más conocida como Mecha Ortiz (Buenos Aires, 24 de septiembre de 1900 - 20 de octubre de 1987), fue una actriz argentina. 

Fue una de las figuras más relevantes de la época de oro del cine argentino, como también del teatro y luego de la televisión. Fue consagrada en las décadas de 1940 y 1950 e incluso fue considerada la Greta Garbo argentina. Encarnó en teatro a heroínas como Safo y Fedora, así como también a Blanche DuBois y Juana Sajanasian.

Inició su carrera junto a Enrique de Rosas y luego trabajó con Florencio Parravicini. Debutó en el teatro en 1929. Tuvo su consagración teatral en la temporada de 1938 con Mujeres, de Claire Booth, en el Teatro Smart.

En 1936 filma su primera película en el rol de la Rubia Mireya, junto a Florencio Parravicini, Irma Córdoba y Santiago Arrieta, en el clásico Los muchachos de antes no usaban gomina dirigida por Manuel Romero. Años después Mecha Ortiz reencarnó este personaje en el filme La Rubia Mireya (1948) con Fernando Lamas también dirigido por Manuel Romero.

En 1938 protagonizó junto a Niní Marshall y Tito Lusiardo Mujeres que trabajan, Con las alas rotas dirigida por Orestes Caviglia y Maestro Levita con Pepe Arias.

Participó en 35 películas, destacándose en Margarita, Armando y su padre con Florencio Parravicini y Joven, viuda y estanciera. En 1943 Lumiton produjo, con dirección de Carlos Hugo Christensen, Safo, historia de una pasión adaptada de Alphonse Daudet con Roberto Escalada, con quien filmó El canto del cisne, del mismo director, por las que obtuvo el premio Cóndor de Plata a la Mejor Actriz.

Protagonizó filmes como Una mujer sin importancia con Santiago Gómez Cou, El precio de una vida (versión libre de Fedora de Sardou), Camino del infierno de Luis Saslavsky con Pedro López Lagar, Amelia Bence y Elsa O'Connor, Las tres ratas junto a Amelia Bence y María Duval, Madame Bovary, Cartas de amor, Pájaros de cristal, Mi vida por la tuya con Emma Gramatica, Deshonra de Daniel Tinayre con Fanny Navarro, El mal amor, La sombra de Safo, Bendita seas y Las Furias con Elsa Daniel, Aída Luz, Alba Mujica, Olga Zubarry, además como invitada en películas como Deshonra, con Tita Merello, El Abuelo con Enrique Muiño, Mi novia es un fantasma con Mirtha Legrand y Bajo un mismo rostro de Daniel Tinayre con Mirtha y Silvia Legrand entre otras. En 1966 actuó en Las locas del conventillo de Fernando Ayala junto a Analía Gadé, Alberto de Mendoza y Olinda Bozán.

Su regreso a la pantalla se produjo una década después en 1976 junto a otros grandes, como Arturo García Buhr, Mario Soffici, Bárbara Mujica y Narciso Ibáñez Menta en Los muchachos de antes no usaban arsénico y en dos películas de Leopoldo Torre Nilsson como Boquitas pintadas y Piedra libre, su última intervención cinematográfica junto a Marilina Ross y Luisina Brando.

En el escenario teatral se destacó en obras de Sam Benelli, Tennessee Williams, Sir James Barrie, Marcel Achard, Terence Rattigan y Jean Anouilh, o como La señora Ana luce sus medallas (título argentino de La visita de la vieja dama de Friedrich Dürrenmatt), Un tranvía llamado Deseo (1952), una versión de Raymond Rouleau de Anna Karenina, La cama, La esposa constante, Así es la vida, El caballo desmayado de Françoise Sagan con el joven Miguel Ángel Solá y en una actuación especial en El proceso de Mary Duggan dirigida por Tinayre junto a viejas glorias del cine argentino. En la década del 70 fue convocada por Eduardo Bergara Leumann para Setenta pecados siete y parodiándose a sí misma en 100 jóvenes años junto a Jorge Luz, Tania y Gloria Montes.

También incursionó en la televisión desde fines de la década de 1950 en ciclos como Estrellita, esa pobre campesina, Rolando Rivas, taxista, Invitación a Jamaica, Aventura 77, Navidad en el año 2000 y recordándosela en El organito de los hermanos Discépolo. Publicó sus memorias con el título de Mecha Ortiz por Mecha Ortiz. Falleció a los 87 años el 20 de octubre de 1987 en Buenos Aires de una hemiplegia.

Estuvo casada con Julián Ortiz, un productor agropecuario argentino con quien tuvo un hijo, Julián que fue traductor y guionista. Su hermano José fue director de teatro y su hermana, Amanda Varela también fue actriz. Pariente del presidente argentino Roberto Ortiz.

Filmografía

Piedra libre (1976)
Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976)
La casa de las sombras (no estrenada comercialmente - 1976)
Boquitas pintadas (1974)
Las locas del conventillo (María y la otra) (1966)
Bajo un mismo rostro (1962)
Las furias (1960)
La sombra de Safo (1957)
Bendita seas (1956)
El mal amor (1955)
Pájaros de cristal (1955)
El Abuelo (1954)
Deshonra (1952)
Mi vida por la tuya (1951)
Cartas de amor (1951)
La Rubia Mireya (1948)
María de los Ángeles (1948)
El precio de una vida (1947)
Vacaciones (1947)
Madame Bovary (1947)
Las tres ratas (1946)
Camino del infierno (1945)
El canto del cisne (1945)
Una mujer sin importancia (1945)
Mi novia es un fantasma (1944)
Safo, historia de una pasión (1943)
El gran secreto (1942)
Vidas marcadas (1942)
Último refugio (1941)
Joven, viuda y estanciera (1941)
Margarita, Armando y su padre (1939)
Mujeres que trabajan (1938)
Con las alas rotas (1938)
Maestro Levita (1938)
Melgarejo (1937)
Los muchachos de antes no usaban gomina (1936)

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Mecha_Ortiz

lunes, 12 de octubre de 1987

Cuando la locura se expone con talento

Foto año 2007

La obra de Nicolas Gogol, "Diario de un loco" ha servido en distintas oportunidades para confirmar las cualidades de un actor. Siempre el material se mantuvo tan intacto como el autor lo había construido y más aún, casi nunca se lo quebró para acercarlo a las necesidades de la época.

En nuestra ciudad el Grupo Rataplán acaba de estrenar una versión libre de esa obra con el nombre "Del Mar Caspio". Es este un trabajo que precisamente quiebra el material original y lo transforma en un espectáculo integral, en el que no solo el actor se convertirá en una figura fundamental; sino que además el espacio adquirirá dimensiones realmente trascendentes, de acuerdo a una puesta que no descuida el más mínimo detalle y aporta continuamente un sin número de signos que amplían la calidad de la versión.

Las rupturas del texto original hacen además que el protagonista busque diversos recursos en su relato. No faltará el distanciamiento (bien entendido), ni tampoco un juego de historieta que servirá para pronunciar algunos rasgos del desarrollo argumental.

"Del Mar Caspio" encuentra en Armando Di Cocco a un intérprete seguro. El actor recrea su personaje con habilidad. Utiliza todos los recursos expresivos a su alcance y hace del espectador un testigo obligado que no puede desentenderse de su historia.

Di Cocco proyecta una energía tan fuerte por momentos que modifica con su sola presencia al público. Su personaje es tan odiado como a la vez querido por quienes están siguiendo las alternativas de sus desventuras.

Además, el magnífico esquema espacial creado a partir de las modificaciones que proporciona el elástico que lo rodea, hace que no solo ese protagonista se vea modificado según la situación que corresponda; sino que también el espectador irá movilizándose con ese movimiento.

Es indudable que la dirección de Edgardo Molina es de una notable precisión. Cada actitud, cada desplazamiento del actor, cada sensación con la que trabaja ha sido investigada a fondo. Los resultados aparecen con claridad en esta manifestación teatral, de muy buena calidad, que se ofrece en "El Sótano".

Carlos Pacheco (Año 1987)