viernes, 29 de noviembre de 2002

Agenda del fin de semana: Teatro

Circo al aire libre en el Bosque

Los alumnos del Centro Provincial de Arte del Circo ofrecerán su espectáculo Todos a la Posta, en el Anfiteatro Martín Fierro (Paseo del Bosque). Acrobacia, trapecio, aros, anillas, contorsiones, malabares y cuerda.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/29/pdf/18.pdf

martes, 26 de noviembre de 2002

Brillante cierre de temporada

Martes 26 de noviembre de 2002 | Publicado en edición impresa LA NACION

El Ballet del Teatro Argentino, dirigido por Oscar Araiz Foto: Teatro Argentino

Espectáculo coreográfico. Por el Ballet del Teatro Argentino de La Plata. Programa: "Rapsodia", música de Rachmaninov; "Adagiettto", música de Mahler, y "Magnificat", música de Bach. Todas coreografías de Oscar Araiz. Con María Massa, Nadia Música, Carolina Queiroz, Cecilia Rojas, Carla Vincelli, Fabiana Bianchi, Darío Lesnik, Gaik Kadjberounian, Federico Fleitas, Juan Manuel Ortiz, Adolfo Burgos y elenco. Solista de piano: Adrián Martínez. Solistas vocales: Mariana Rewersky, María Soledad de la Roa, Rubén Martínez y Víctor Castells. Director de orquesta: Roberto Ruiz. Director del Ballet Estable: Oscar Araiz. En la sala Alberto Ginastera del Teatro Argentino de La Plata. Función del 23 del actual. Nuevas funciones: viernes, sábado y domingo.
Nuestra opinión: muy bueno

El Ballet del Teatro Argentino cierra su temporada con tres obras de Oscar Araiz, director del elenco. El programa que puso nuevamente sobre el escenario una pieza que se vio en pocas oportunidades y que da lugar para que todo el cuerpo de baile dé lo mejor de sí. Se trata de "Magnificat", con música de Bach. Todos vestidos de blanco, los bailarines forman un entramado que va desarrollando breves escenas, siempre ligadas entre sí. Son figuras evanescentes que se unen en formaciones de conjunto y en las que los movimientos, volátiles, dan una soltura particular a cada uno y a la pieza en general. Los encuentros de varones y mujeres tienen un aire juguetón, una idea de alegría de abarcar el espacio libremente y de poder disfrutarlo con la danza. La exaltación de la femineidad está en la suavidad de los gestos del grupo femenino, sobre todo en un trío en el cual las actitudes tienen algo de mimosas. Entre todos acumulan energía.

Expresión corporal

Sin embargo, no es poderosa ni busca el impacto. Es el contagio de expresarse corporalmente y de allí ascienden a la felicidad espiritual. Sin connotaciones religiosas, la obra habla de una mirada hacia el alma y hacia las alturas, manifestadas desde lo físico. La riqueza de lenguaje de Araiz hace que una coreografía realizada para el total del plantel tenga una variedad infinita de imágenes, sin repetirse o, en todo caso, sólo cuando desea acentuar algo que tiene que ver con la imponencia de la música. La frescura es una clave en lo que el autor quiso mostrar en la interpretación, mas no por esto hay libre albedrío. La homogeneidad es indispensable y el Ballet del Teatro Argentino así lo entendió. Radiante, traduce los movimientos con exactitud de reloj, sin que por esto se vea el rigor exigido ni pierda en nada la sensación casual. Es como si al escuchar a Bach los bailarines se hubieran amalgamado espontáneamente para hacer una improvisación, mas luego, con la misma naturalidad, se unifican en una danza esplendorosa. Este fue un brillante broche para cerrar la función.

Tema de Paganini

El espectáculo comienza con "Rapsodia", con música de Rachmaninov sobre un tema de Paganini. La impresión es que los intérpretes están en una reunión. Sus trajes de gala así lo sugiere. Pero los tonos oscuros, que se mezclan con el oro viejo, dan una visión misteriosa. Del mismo modo, hay una contraposición entre los personajes, que lucen fastuosos, con el ánimo sombrío de sus actitudes. Hay coqueteos no exentos de cierta perversidad. El clima es tenso y si bien por momentos se entrelazan, las actitudes son distantes, y las reacciones, de personas susceptibles, a las cuales todo les es fastidioso. Ese juego es el favorito, aunque cada cual mantiene una posición snob, donde las emociones no ingresan porque están fuera de sus códigos. En la medida en que la pieza avanza, se arman parejas que prueban, en bellos pas de deux, el acercamiento a los sentimientos. Cuando aparece la pasión, aquel viso de enamoramiento se torna un desafío, brota la agresividad y luego, la total indiferencia, como si nada hubiese ocurrido.

Las mujeres se entregan más

Si bien son los varones los que las buscan, las mujeres, que se entregan más, quedan en los diferentes casos abandonadas, melancólicas, recordando el breve tiempo en el que hubo contacto. Pero también con la misma facilidad se reponen y olvidan. La conjunción grupal muestra la violencia controlada. Aunque todos se repelen, también se atraen y buscan situaciones de enfrentamientos. Siempre con diplomático sarcasmo, las miradas son de desprecio, los efímeros encuentros en los dúos no dejan huellas. La acción es vertiginosa, como para acentuar que nada es profundo, importante, romántico. Son situaciones que transcurren una tras otra en un crescendo de actos agresivos. Acida en su contexto, la pieza muestra el lado sombrío que anida en seres superficiales, aunque interiormente sus instintos son de negativa provocación. Excelente la labor del cast de diez bailarines, en la que se destacan los que realizan los pas de deux y un cuarteto masculino en un brioso fragmento.

En el intermedio, "Adagietto" colmó de luz y calma el escenario, comunicando la conjunción de hombre y mujer de manera suave, donde el éxtasis es arrobo, armonía de los cuerpos. María Fernanda Bianchi y Darío Lesnik fueron los protagonistas, aunque a él se lo vio algo tenso y forzado, cuando en otros ballets su actuación fue superior. Evidentemente, los nervios le jugaron en contra, pero Bianchi estuvo a la altura de esta maravillosa obra de Araiz.

Silvia Gsell

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=444562

domingo, 24 de noviembre de 2002

Desnudos, provocadores y perseguidos

Clarín.com » Edición Domingo 24.11.2002 » Espectáculos


TEATRO: 30 AÑOS DE "LA LECCION DE ANATOMIA"

Con actores entonces anónimos, en una época de rebeldía y destape, la obra provocaba impacto durante la escena de los desnudos. Nunca bajó de cartel desde entonces.

Fernanda Iglesias


El 2 de diciembre de 1972 se representó por primera vez la obra La lección de Anatomía, de Carlos Mathus. Fue en el marco del Primer Congreso Mundial de Medicina Psicosomática, en el Hotel Sheraton. Meses antes, la obra había estado dando vueltas por diferentes productores y salas de Buenos Aires. Nadie quiso ponerla en escena hasta ese día, en que un grupo de psicoanalistas se interesó por esa experiencia actoral minimalista de cuerpos desnudos y textos breves. Lección, como la llaman todos los que pasaron por la obra, siguió en cartel durante 30 años más.

El próximo lunes festejará las tres décadas con una puesta en el renovado teatro Broadway, de Rosario. Y en enero volverá al Teatro Empire después de tres meses de licencia y giras. La lección de anatomía festejará su extraña supervivencia, a esta altura, inexplicable.

De los siete actores que debutaron en 1972, Antonio Leiva tiene el extraño récord de ser el único que sobrevivió a los 30 años. Estuvo ese 2 de diciembre y siguió haciéndola durante todos estos años. Actualmente, en el Teatro Gloria de Río de Janeiro. Los demás, tuvieron destinos distintos. Georgina Ginastera se mueve entre Francia y Argentina, Ariel Bianco es actor y regisseur en México, Arnaldo Colombarolli es el fotógrafo oficial del Teatro Colón, Roberto Lazcano vive en Pakistán, María Elisa Carlevaro dejó la actuación y es escribana y María Sibonnet tuvo un destino más trágico: se suicidó. Por este episodio, a Mathus —que en ese momento estaba en Brasil— lo fue a buscar Interpol. María había dejado sobre una mesa la carta escrita de puño y letra por Mathus que la actriz usaba en lección. María interpretaba a la suicida.

Ayer, desde su casa de Brasil, Leiva explicó por qué nunca dejó de hacer lección, por qué empezó haciendo el papel del hijo y hoy, a los 54 años, todavía conserva la misma pasión por la obra, pero en el rol del padre. "Tuve momentos de crisis, hice otras obras de teatro en estos 30 años, pero en lección es donde más me siento cerca del público y donde más libre estoy porque el texto cambia constantemente."

Carlos Rottemberg, productor de la obra durante 8 de los 30 años que estuvo en cartel, quería festejar este cumpleaños con una función con famosos. Mathus se negó. La obra nunca tuvo celebridades en su elenco pero sí muchos de los que empezaron en el más absoluto anonimato, ahora son actores conocidos. Todos hicieron la obra durante dos dictaduras militares y tuvieron que soportar ser examinados, interrumpidos, perseguidos... Lección fue, durante esos años de censura, un refugio donde ver algo distinto y transgresor. Todos los que pasaron por la obra tienen anécdotas con respecto al desnudo. La más famosa es la de Alicia Aller. Una noche, en plena función, entró la policía al teatro a pedir documentos. Todos los actores estaban desnudos y ella, indignada, le dijo al oficial. "¿Dónde quiere que los tenga? ¿En la concha?"

Todos juran que tuvieron mucho pudor al principio (los varones eran los más expuestos con inesperadas erecciones) pero también absolutamente todos confiesan que sacarse la ropa era —finalmente— lo que más placer les daba.

Gustavo Garzón fue parte del elenco en 1978. "Recuerdo que me fue a ver mi abuela y, como el público está tan cerca del elenco, tuve que desnudarme frente a ella. Entonces su nariz casi se tocaba con mi miembro. Nunca lo hablamos, nos hicimos los tontos los dos. Pero supongo que para ella habrá sido un impacto. Yo tenía 25 años y fue mi primer trabajo profesional, por el que me pagaban bastante bien. Al principio fue difícil, porque entré para reemplazar a Miguel Angel Marti, que era el actor que mejor lo hacía y todos querían que volviera, pero al final me fueron aceptando. La erección, que a esa edad se produce por cualquier cosa, la evitaba pensando en cosas terribles, como que me sacaban una muela."

Daniel Fanego tenía 22 años y recién había terminado el Servicio Militar cuando ingresó al elenco. "Fue mi primer trabajo profesional. Estuve un año. Fue un descubrimiento en lo personal y en lo profesional. Una muy rica experiencia. Pero al principio me desaparecía el pito. Me daba pudor estar desnudo pero a la vez era muy placentero. Fue un desvirgue actoral muy fuerte. En esa época todos los días nos paraba la policía. Nos querían llevar por mendicidad. Era muy excitante hacer la obra y a mí me cambió la vida: yo era estudiante de Derecho, trabajaba en un banco y con eso me dí cuenta de que lo mío era otra cosa."

Carlos Calvo fue uno de los pioneros. Estuvo en lección durante 4 meses en 1973. "Como fue mi primer trabajo con remuneración, con eso saqué el carnet de actor. Conseguí el papel porque había ido al teatro pero para hacer otra obra, un infantil, El hombrecito que quería volar, con Jorge Maestro. Y no sé cómo terminé haciendo ese casting. Me acuerdo que la sensación de estar desnudo en el escenario era bárbara. La gente de la primera fila bajaba la cabeza, pero levantaba los ojos. Yo me sentía libre. Al final, cuado había que hacer un reconocimiento al público, tocando a la gente yo siempre elegía chicas lindas y si estaban con su pareja, después de tocarlas un rato a ellas, empezaba a tocar al tipo, para que no se enojara."

Liliana Pecora llegó a lección por un aviso en el diario. "Estuve un año de gira, por todo el país. Cuando ví el aviso, al principio no me animaba por el desnudo, pero finalmente fui. Me hicieron la prueba vestida y quedé. Después empezaron los ensayos y siempre estábamos vestidos. Entonces un día pregunté: ¿Pero cuando nos desnudamos? El día del estreno, me dijeron. Casi me muero. Después, fueron pasando las funciones y me encantaba, quería estar todo el tiempo en bolas. Yo no tenía complejos con mi cuerpo porque estaba sumamente delgada y me encantaba ver las caras de terror de la gente en el público. Yo tenía cierto grado de perverción con eso. Y la gente era muy morbosa. Por ejemplo, en la segunda parte de la obra, cuando ya estábamos vestidos, yo tenía una escena donde me violaban y, con los movimientos bruscos, el ganchito del corpiño me lastimaba la espalda, siempre me salía sangre y se me manchaba la remera. Eso a la gente le encantaba."

Jorge Mayorano también fue parte de la obra en sus comienzos, en 1973. Recuerda que hizo 850 funciones y que pasó por todos los personajes. "En la escena del desnudo, las mujeres miraban para abajo y los hombres miraban para arriba. Un día, yo hacía el papel del padre que maltrata a su hijo, una mujer subió a darme una trompada. Le agarré las manos y ví que tenía las muñecas cortadas. Terminó acariciándome. A la semana siguiente volvió, entonces los acomodadores estaban atentos a que no se exaltara. Y la que se subió al escenario a pegarme fue la amiga que la acompañaba."

Lección recorrió muchos países: Chile, Paraguay, Uruguay, Austria, España, Venezuela y Brasil. Cuando comenzó, un crítico dijo que no valía la pena escribir sobre ella porque no iba a durar más de dos semanas en cartel. Rolando Hanglin, que ahora fomenta la desnudez como modo de vida, escribió en esa época en contra de la escena donde todos los actores aparecen desnudos. La oficina de Cancillería de Buenos Aires le pidió a Mathus certificado de nacimiento porque decía que esa obra no era argentina. La lección de anatomía no ganó nunca ningún premio.

Pasaron 30 años.

Fuente: http://old.clarin.com/diario/2002/11/24/c-00801.htm

sábado, 23 de noviembre de 2002

De la mano de Araiz el ballet llega al Argentino

ULTIMA PRODUCCION DE LA TEMPORADA

Subirán a escena Rapsodia, Adagietto y Magnificat. El coreógrafo recordó la realización de su sueño adolescente al presentar la obra de Bach en nuestra ciudad

El Ballet Estable del Teatro Argentino de La Plata se presentará hoy a partir de las 20.30 en la Sala Lírica del máximo coliseo platense con tres exitosas coreografías de su actual director, Oscar Aráiz.

Será la última producción de la temporada 2002 del ballet platense, que se repetirá mañana a las 17, el viernes 29 y el sábado 30 de noviembre, a las 20.30, y el domingo 1 de diciembre, a las 17. Intervendrán, además del Ballet Estable, la Orquesta estable del magno teatro, dirigida en esta oportunidad por Roberto Ruiz, y el Coro, preparado por Eduviges Picone.

El programa se iniciará con Rapsodia, con música de Sergei Rachmaninov (Rapsodia para piano y orquesta sobre un tema de Paganini), con vestuario de Renata Schussheim y el desempeño como solista de piano de Adrián Martínez.

Proseguirá con Adagietto, coreografía montada sobre el Adagietto de la Sinfonía Nro. 5 en do sostenido menor de Gustav Mahler. En el cierre del espectáculo se ofrecerá el ballet Magnificat, sobre la obra homónima de Johann Sebastian Bach, con vestuario de Renata Schussheim y la actuación como solistas vocales de Rubén Martínez, Vanesa Mautner, Mariana Rewersky, Víctor Castells y María Soledad de la Rosa.

En relación a esta creación, Araiz recordó que “fue la primera versión creada para el Ballet del Teatro San Martín en 1969, al año siguiente de su fundación”.

Fue también su primera experiencia como director de una compañía profesional subvencionada pues el primer año “había sido estimulante, pero también me había revelado la falta de una disciplina técnica unificadora en la trouppe”, expresó. “Concebido sobre el plan coreográfico en una especie de arte de barra, con algo de misticismo deportivo, fue una fiesta del cuerpo y el espíritu en conjunción”, puntualizó.

“Pero -dijo- no podemos olvidar que la obra de Bach es una celebración gloriosa de la Virgen, y si bien ningún intérprete la representa concretamente, ella es el común denominador de todas las variaciones, la energía del ballet”.

La obra coreográfica fue posteriormente llevada a compañías de Canadá, Alemania, Brasil, Portugal, en el Ballet del Grand Theatre de Ginebra y en el Teatro Colón de Buenos Aires.

“Remontándome a mis años de formación en La Plata, una idea se destaca con precisión entre mis sueños adolescentes y es un ballet en el frente de la Catedral de la ciudad”, expresó.

“La concreción del mismo tuvo lugar el 20 de diciembre de 1998 y representó -sin dudas- la alegría de evocar a los intérpretes originales del Ballet del Teatro San Martín y a los que levantan catedrales con el movimiento”, concluyó.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/23/pdf/18.pdf

Celebración de la danza en La Plata

Fin de temporada

El Ballet Estable del Teatro Argentino presentará tres obras de Oscar Araiz

Sábado 23 de noviembre de 2002 | Publicado en edición impresa LA NACION

Escena del "Magnificat", cuando fue estrenado en la Catedral de La Plata Foto: Teatro argentino de La Plata

El Ballet Estable del Teatro Argentino de La Plata finaliza su temporada con un programa integrado por tres obras de Oscar Araiz, director del plantel.

Si bien son reposiciones, las piezas que se verán son hitos en la trayectoria de este creador, por cuanto no sólo mantienen su vigencia, sino que son parte del repertorio de compañías de todo el mundo y del país.

La dirección orquestal estará a cargo del maestro Roberto Ruiz. Las tres tienen vestuario de Renata Schussheim, colaboradora permanente y desde hace años de Araiz.

Cada cual con una definida personalidad respecto de la concepción teatral y en sus labores específicas, la comunión de ideas ha dado por resultado un sello particular y único a todo lo que encaran.

Armonía a dúo

Seguramente "Adagietto", con música de Mahler, es una de las obras más admiradas y conocidas del coreógrafo. Siempre existe la intriga de cómo surgen y cuál fue la inspiración en el momento en que las creó. Unidos a la pregunta vuelven los recuerdos. Araiz se remonta a otra etapa y con cariño habla de lo que lo llevó a ésta: ""Adagietto" es una especie de descendiente de una serie de pas de deux que comenzó con "Halo", siguió con "Cantábile" y luego apareció este dúo. Uno acercó al otro".

El coreógrafo se detiene un instante para tratar de explicar el proceso que llevó a esta creación.

"Fue un proceso de búsqueda de una calidad de movimientos, superligados, armoniosos. Además, hay una carga afectiva, pero traté de plasmar una emoción. También me interesaba el clima, que se adhiere a estos conceptos. Lo estrenaron Ana María Stekelman y Mauricio Wainrot, creo que en 1971, con lo que quedaba del primer Ballet del San Martín. Es una obra que me ha dado un placer enorme, extraordinario, y que se adapta tanto a bailarines de danza contemporánea como a clásicos. Cada pareja que lo ha interpretado dio y experimentó sensaciones distintas, como diferentes son las personas. Pero siempre conservó y trasladó el efecto, las bases de las cuales yo había partido."

"Rapsodia", con la composición de Rachmaninoff para orquesta y piano, que ejecutará Adrián Martínez como solista, sobre un tema de Paganini, es la antítesis. Cuenta Oscar: "La monté en mi primer año como director del Ballet de la Opera de Ginebra, 1980. Quise llevar el potencial de los bailarines al máximo de sus posibilidades en cuanto a técnica y brillo. Es un trabajo energético, agresivo, también, con fragmentos muy líricos, pero llevado a circunstancias que tienen que ver con el juego, con la seducción, el dominio y el poder, entre otras instancias".

En una gira, el elenco se presentó en el Teatro Colón y "Rapsodia" fue parte de los estrenos que mostró en esa sala. Luego, Araiz la montó en la Argentina en el Ballet de Bolsillo y en el Ballet del Sur, de Bahía Blanca. Se vio muy poco en Buenos Aires y es estreno para La Plata.

Palomas en danza

Cierra el actual programa "Magnificat", con música de Bach. Al respecto, comenta: "Es una obra pura, blanca, técnica, lineal, formal y con una carga un poco espiritual y un poco deportiva, porque es también la exaltación del cuerpo. Los bailarines son como palomas". En este caso actuarán como solistas vocales Rubén Martínez, Vanesa Mautner, Mariana Rewersky, Víctor Castells y María Soledad de la Rosa.

Más allá está el texto que el autor escribió sobre la pieza: "La primera versión de esta coreografía fue creada para el Ballet del Teatro San Martín en 1969, al año siguiente de su fundación. Era asimismo mi primera experiencia como director de una compañía profesional subvencionada. La temporada inicial había sido estimulante, pero también me había revelado la falta de una técnica unificadora en la troupe. Sentí la necesidad de hacer un ejercicio que dotara de homogeneidad al grupo. Proyecté entonces un "ballet blanco" y fue así como llegué a "Magnificat", concebida en el plano coreográfico como una suerte de "arte de la barra", con algo de misticismo deportivo, fiesta del cuerpo y del espíritu en conjunción. No podemos olvidar que la música de Bach es una celebración gloriosa de la Virgen y, si bien ningún intérprete la representa concretamente, ella es el común denominador en todas las variaciones y la energía de la obra. Remontándome a mis años de formación en La Plata, entre mis sueños adolescentes había uno preciso: presentar un ballet frente a la Catedral de la ciudad. Esa ilusión se concretó el 20 de diciembre de 1998, con "Magnificat". Significó sin dudas la alegría de evocar a los bailarines originales que la hicieron en el San Martín y a los que levantan catedrales con el movimiento".

Hay que agregar que el estado anímico de Araiz es óptimo. Está muy abocado a su trabajo, observando muy de cerca la evolución de la compañía, que desea alcance un nivel superior y que esté preparada para mayores desafíos.

El trabajo constante, exigente y la continuidad de funciones hacen suponer que así será. Si bien siempre existen vallas con el presupuesto, hasta ahora todo se ha dado como lo planificó y es escuchado y entendido por los funcionarios.

Silvia Gsell

PARA AGENDAR

Ballet Estable del Teatro Argentino. Coreografías de Oscar Araiz

Sala Ginastera . Calle 51, entre 9 y 10, La Plata. TE: 0800-666-5151. Hoy, a las 20.30; viernes 29 y sábado 30, a las 20.30, y los domingos 24 y 1° de diciembre, a las 17. Servicio de ómnibus desde la Casa de la Provincia de Buenos Airs, Callao 235. Salida: viernes y sábados, a las 18; domingos, a las 14.30. Precio del boleto: 8 pesos, ida y vuelta.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=452147

Agenda La Plata: Teatro

Teatro independiente. Hoy a las 21 se dará una de las últimas funciones de la obra Cuesta Abajo

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/23/pdf/20.pdf

miércoles, 20 de noviembre de 2002

Gieco en Atenas

Mañana a las 20 en el Club Atenas (13 e/ 58 y 59) el popular y querido cantautor León Gieco actuará a beneficio de la Asociación Miguel Bru y del Comedor Comunitario Daniel Rochelle. Esta jornada por la defensa de los derechos humanos contará, además, con la actuación del Coro Procanto y músicos invitados.

Las entradas se pueden adquirir en la disquería La Vitrola (6 e/ 47 y 48) a precios populares.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/20/pdf/20.pdf

martes, 19 de noviembre de 2002

Festejos

Desde las 16 en Plaza Moreno se realizará el clásico megarrecital celebrando un nuevo aniversario de nuestra ciudad. Entre bandas locales que tocarán están Murciélagos y Carence de Coherance. A las 19 cantará Soledad y a las 21 llegará la agrupación Los Pericos (foto) para adelantar. Desde cero, su nuevo material discográfico. Para las 23 está programado el esperado gran final con fuegos artificiales y rayos láser.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/19/pdf/24.pdf

sábado, 16 de noviembre de 2002

Festival Provincial de Teatro

En la ciudad de Torquinst se está realizando con gran éxito el Festival Provincial de Teatro, con
la particularidad de conseguir salas llenas en todas las funciones.

El jueves participaron las localidades de San Nicolás, con la obra Made in Lanús, Mar del Plata, con La Secreta Obscenidad, y Moreno con Limpieza. Ayer, en tanto, participaron las localidades de Tandil, con la obra Estrella Negra, San Isidro con Coronación, y Lanús, con Cuentos de Amor.

Hoy se contará con la presencia de San Miguel, con mostrará Hora de Visitas, Chacabuco, Dos
Navegantes Tras el Mascaron de Proa y La Plata, La muy excelente y lamentable tragedia de Romeo y Julieta.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/16/pdf/18.pdf

Don Giovanni

Ópera

DON GIOVANNI Hoy a las 20.30 y mañana a las 17 en la Sala Alberto Ginastera del Teatro Argentino (51 e/9 y 10). Entrada general $ 16 y $ 10 para jubilados y estudiantes.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/16/pdf/20.pdf

viernes, 15 de noviembre de 2002

Agenda del fin de semana: Teatro

Una diva de ayer, hoy y siempre

Hoy y mañana a las 21 se presentará en el Teatro Luz y Fuerza (3 e/41 y 42) la comedia musicalMamá es una estrella, que cuenta con 14 actores, 8 bailarines, gran despliegue escenográfico y música original de Angel Mahler (Drácula).

Danza contemporánea

El grupo de danza La Marea presentará hoy y mañana en El Galpón de la Comedia su espectáculo, con coreografías de Florencia Olivieri y Diana Rogovsky.

Un grotesco dulzón

El domingo se realizará, en la sala B del Pasaje Dardo Rocha, una nueva función de la comedia grotesca Pura Joda, dirigida por Alberto Wainer.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/15/pdf/18.pdf

jueves, 14 de noviembre de 2002

Natalia Oreiro: "Tengo un angel y un diablo adentro"






NATALIA OREIRO FÓBICA Y PARANOICA PERO A LA VEZ ENCANTADA CON SU IMPRESIONANTE POPULARIDAD

Fuente: Revista Veintitrés 2002

La Conjura Sveikas

LA CONJURA SVEIKAS Hoy a las 21 en la sala A del Pasaje Dardo Rocha (50 e/6 y 7). Puesta en escena y dirección: Jazmín García Sathicq. Dramaturgia: Susana Tale.

Actuaciones: Nora Oneto, Susana Tale, Rosario Berman, Blas Arrese Igor y Matías Vértiz. Escenografía: Margarita Dillon. Asistencia de dirección: Patricia Ríos. $1.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/14/pdf/20.pdf

domingo, 10 de noviembre de 2002

El oficio de mantener vivos los recuerdos

TEATRO / BALANCE

Con las salas llenas (participaron 6 mil personas), culminó ayer el I Festival de Teatro y Memoria, que presentó una programación variada y algunos espectáculos de jerarquía

Por Ana M. Tótoro
Especial para Hoy

La Comisión por la Memoria de la provincia de Bs. As. organizó el 1er. Festival Teatro y Memoria, con la idea de abrir un espacio para la reflexión del pasado reciente, siendo el teatro el vehículo de expresión elegido. Una serie de talleres gratuitos dictados por prestigiosa gente de teatro, así como las entrevista abiertas ofrecidas por Audivert, Veronese y Pavlovsky despertaron el interés de muchos platenses, que además se volcaron a los espectáculos ofrecidos (en su mayoría a sala llena), conformando una movida pocas veces vista en la ciudad. El éxito se debe, en gran medida, a la acertada selección de espectáculos ofrecidos, que responden a estéticas distintas y, por lo tanto, se dirigen a públicos también distintos.

El encuentro contó, además, con una amplia difusión y precios populares que resultaron accesibles. Una serie de obras estrenadas en BsAs. en los últimos tiempos y que de alguna manera se refieren a la temática del Festival o apuntan a cuestiones políticas y sociales, una propuesta uruguaya y otra chilena, acompañaron a dos grupos platenses seleccionados.

Para los amantes del teatro tradicional, que privilegia al texto por sobre los demás signos, llegó la exitosa Copenhague, dirigida por Carlos Gandolfo y con tres brillantes actuaciones (Berdaxagar, Gené y Segado) ,que plantea el dilema moral ante la utilización de la bomba atómica .Una puesta interesante en la que el contenido científico se resuelve de manera que no abruma al espectador.

En tanto, un viejo edificio teatral que están a punto de derribar es el pretexto para reflexiones sobre el teatro y la vida, que propone El cerco de Leningrado de Sanchís Sinisterra. Este espectáculo permitió disfrutar con una actriz de excelencia como lo es Lydia Lamaison,acompañada por una eficaz Alejandra Boero.

En el terreno de lo popular, el Grupo Catalinas Sur, dirigido por Ademar Bianchi, volvió a La Plata con Fulgor Argentino, que presenta los avatares de cien años de historia reflejados en un salón de baile. Sin actores profesionales, la compañía logra contundencia y cuidadoso tratamiento de vestuario y elementos escenográficos, que acompañan el despliegue en actuaciones, bailes y canciones.

Mientras que de la generación de dramaturgos jóvenes que trabajan en la búsqueda de un nuevo lenguaje teatral estuvieron presentes, con éxito distinto, Tantanian y Veronese. El primero presentó Cine quirúrgico, un experimento teatral que mezcla actuación, cine y música pero no consigue la eficacia de productos anteriores.

Mujeres soñaron caballos, en tanto, mostró a un Veronese contundente con un texto realista que sacude sin golpes bajos. En un grupo de sólidos actores reencontramos a Julieta Vallina, una actriz platense que demostró un marcado crecimiento actoral.

El elenco chileno Gran Circo Teatro, ofreció La Huída, un alegato contra la discriminación a los homosexuales. Con elementos de tortura conocidos en la Argentina de la dictadura, el espectáculo presentó escenas de violencia poco habitual en los escenarios pero resueltas con belleza y precisión.

El conventillo de la Paloma, del Taller de Teatro de la Universidad de La Plata, desplegó el interesante tratamiento escenográfico del patio del conventillo, que da cabida a acciones intensas y permanentes a cargo de inmigrantes de origen distinto y que permiten bucear en el tema de la identidad. Esta obra fue una de las platenses seleccionadas junto a Alfredito, escrita por Genovesi y dirigida por Alicia Durán. La dura realidad de los niños nacidos en cautiverio y luego apropiados ilegalmente es un doloroso alegato que, sin embargo, deja alguna puerta abierta a la esperanza.

En el terreno de los unipersonales, Dr. Peuser sirvió para reencontrar a Carlos Belloso, actor de larga trayectoria en el off porteño antes de ser descubierto por la televisión, en un despliegue de recursos poco habitual.

En síntesis: un evento de jerarquía que movilizó a los platenses y que esperamos pueda repetirse.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/10/pdf/22.pdf

Segunda función de Don Giovanni

Se realizará hoy a las 17 en la Sala Alberto Ginastera del Teatro Argentino. Se trata del sexto y último título operístico del año

La ópera en dos actos y tres cuadros, Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), se presentará nuevamente hoy a las 17 en la Sala Alberto Ginastera del Teatro Argentino, con grandes voces solistas, coro y orquesta bajo la dirección Mario de Rose y la régie de Daniel Suárez Marzal.

Estrenada en Praga en 1787, con libreto de Lorenzo da Ponte inspirado en el drama El convidado de piedra de Tirso de Molina, la obra de Mozart se representará también en nuestra ciudad el sábado 16 y domingo 17, pero con elencos diferentes.

Este sexto título de la temporada lírica 2002 de la sala platense, servirá como celebración del 120 aniversario de La Plata y del 112 aniversario de la inauguración del teatro, en la función a realizarse el 17 de noviembre.

El reparto será con Marcelo Lombardero (10 y 17), y Juan Rodó (16), -en cuerda de barítono para Don Giovanni-; las sopranos Natasha Tupin (10 y 17), y María Soledad de la Rosa en el rol de Doña Ana; y en la misma cuerda, Teresa Musacchio (10 y 17), y Mónica Ferracani (16), como Doña Elvira.

En todas las funciones, el barítono Luciano Garay será el servidor Leporello, junto a Rubén Martínez y Carlos Ullán como Don Ottavio; Gabriela Pochinki y Adriana Poch como Zerlina. Completarán el elenco Juan Barrile, Oreste Chlopecki, Mirko Tomas y Sebastiano De Filippi con escenografía de Edgar de Santo, vestuario de Mini Zuccheri y luces de Nicolás Trovato.

Las entradas pueden adquirirse en la boletería del teatro de martes a domingos de 10 a 20 con un valor de 16 pesos generales y de 10 para jubilados y estudiantes.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/10/pdf/22.pdf

sábado, 9 de noviembre de 2002

La morocha

FESTIVAL DE TEATRO Y MEMORIA (Escenas del pasado presente)

Hoy a las 19 llegará a la Sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino (51 e/9 y 10) la obra La Morocha, con Cristina Banegas; a las 20.30, en el mismo lugar, se realizará una entrevista abierta a Eduardo Pavlovsky; y a las 21.30, también en el Argentino, se cerrará el festival con la obra La muerte de Marguerite Duras.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/09/pdf/20.pdf

viernes, 8 de noviembre de 2002

Agenda del fin de semana: Teatro

Una visita de lujo

El reconocido actor italiano Gilberto Idonea (trabajó en Malena, de Giuseppe Tornatore) se presentará por única vez en La Plata junto a su compañía de teatro popular sciciliano, mañana a las 20 en el Teatro de la UNLP (10 e/54 y 55)

Una extraña pareja en el Coliseo

Hoy a las 21.30 en el Coliseo Podestá se realizará la puesta de la obra Casi un ángel, adaptada y dirigida por Manuel González Gil y protagonizada por Carlos Calvo y Mónica Ayos.

Termina el Festival de Teatro y Memoria

Luego de nueve días de éxito, culmina mañana en el Teatro Argentino el Festival Teatro y Memoria, con la obra La muerte de Marguerite Duras, de Eduardo Pavlovsky (foto).

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/08/pdf/18.pdf

jueves, 7 de noviembre de 2002

Gurka

En el marco de una nueva jornada del Festival de Teatro y Memoria (Escenas del pasado presente), hoy a las 20 en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino (51 e/9 y 10) se presentará la obra Gurka, de Vicente Zito Lema. La misma es protagonizada por Ricardo Gil Soria y desde la historia de vida de un interno manicomial se presenta la tragedia de Malvinas y, simbólicamente, el genocidio de la dictadura militar.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/07/pdf/20.pdf

miércoles, 6 de noviembre de 2002

Dr. Peuser

En el marco del Festival de Teatro y Memoria se presentará hoy a las 22.30 en el Galpón de la Comedia (49 e3 y 4) el excelente unipersonal Dr. Peuser, a cargo de Carlos Belloso. Se trata de un delirio nada ingenuo en el que los personajes mutan de uno en uno descubriendo diferentes modalidades de la monstruosidad, con la excusa de que un doctor, Peuser, ha dado con el famoso “mapa capital” del genoma humano. $ 3.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/06/pdf/20.pdf

martes, 5 de noviembre de 2002

Taller: Los teatros de la memoria

En el marco del Festival de Teatro y Memoria (Escenas del pasado presente), hoy de 14 a 16 en la Comisión por la Memoria (54 nº 487 e/ 4 y 5) se desarrollará el Taller "Los teatros de la memoria: de Teatro Abierto a Teatro del Pueblo". El mismo estará a cargo de Roberto Tito Cossa y Carlos Pais. En este taller se revisarán los hitos más significativos de una trayectoria artística signada por la memoria y la cultura.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/05/pdf/20.pdf

lunes, 4 de noviembre de 2002

Alfredito

La Compañía Teatral Las Crines del Chancho presenta hoy a las 19 en el Pasaje Dardo Rocha (50 e/6 y 7), la obra Alfredito, en el marco del Festival de Teatro y Memoria. La obra habla de la intensa persistencia de la identidad cuando no es dado venderla ni regalarla. Dirección: Alicia Durán. Libro: César Genovesi. Con: Víctor Galestok, Paula Macarini, Julio Salerno y Alberto
Montesanti.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/04/pdf/20.pdf

sábado, 2 de noviembre de 2002

La dura elección entre el exilio y los afectos

El actor Marcelo De Bellis habla de esta obra que trata la historia de tres amigos y susreacciones cuando uno de ellos decide marcharse a Australia buscando nuevos caminos

Por Mario Abel Alomar
de la redacción de Hoy

No es ninguna novedad y a nadie sorprende cuando se habla de los duros tiempos que están afectando a nuestro golpeado país. Las dificultades económicas y la falta de un futuro medianamente promisorio lleva a muchos argentinos a apostarle al exilio como una salida dolorosa pero salida al fin que les permita poder escapar de los dramas cotidianos.

En esta situación está inmerso uno de los personajes de Canguros, obra de teatro escrita por Coco Silly que también lo tiene como protagonista junto a Diego Pérez y Marcelo De Bellis que, en carácter de estreno nacional, llegará mañana a las 20.30 al Teatro Coliseo Podestá (10 e/46 y 47).

Luego de esta presentación en nuestra ciudad, esta realización que cuenta con la producción de Diego y Hernán Estevanez tiene programadas unas quince representaciones por distintas ciudades bonaerenses.

Para hablar sobre las características de esta puesta, este medio entrevistó a De Bellis, protagonista de Juan, quién tiene decidido abandonar el país para radicarse en Australia.

Este actor de 34 años, que además es director y profesor de teatro, comenzó en estas lides cuanto tenía 12 y su debut profesional llegó a los 19 años, nos anticipó el estreno y habló de su carrera profesional que lo llevó a trabajar junto a Marcelo Tinelli con su personaje de Gorriti y protagonizó a un abogado bastante trucho en El 22 y en Son amores es Garabito, estudiante de árbitro de fútbol y amigo de Roberto Sánchez, con los cuales adquiró mucha presencia en los medios.

-¿Como nació y en que consiste Canguros?

- Es un proyecto de amigos ya que a los tres nos une una gran amistad y teníamos muchas ganas de trabajar juntos. La obra habla del exilio porque Juan, mi personaje, es uno de los tres amigos de la infancia que se quiere ir a Australia porque no encuentra espacio en nuestro país por los robos y la inseguridad pero está atado por los afectos, los recuerdos, los hijos, el baldío, el debut sexual.

Se reúnen en un café donde Juan les comunica su decisión de partir y allí se desarrolla la obra donde pasan revista a todos los episodios que fueron viviendo juntos. Este desfile de recuerdos lo lleva a dudar sobre si está tomando el camino correcto.

Tenemos muchas expectativas, le hemos puesto mucho amor y trabajamos en forma muy profesional porque no queremos salir a robar. Esperamos que salga lo mejor posible.

-En tu caso, ¿te planteaste la idea de irte?

-Realmente no porque en este país uno tiene enterrado a sus muertos: Yo hace tres meses perdí a mi viejo, estoy casado, tengo dos hijas y a la vuelta de casa vive mi vieja. Quiero que mis hijas se eduquen acá. Yo creo todavía en Argentina y en su gente. Me asusta la ola de secuestros y no poder hamacar a tus hijos tranquilo en un parque pero quiero vivir y morir acá.

-¿Como te impactó trabajar en tiras con tanto éxito como El 22 y Son Amores?

- En realidad, la gran vidriera fue Videomatch ya que pegué un personaje como Gorriti. Estoy muy orgulloso que me hayan llamado Tinelli y Suar pero lo tomé con tranquilidad porque cuando uno es actor, todo viene por añadidura. Lo tenés que tomar tranquilo porque uno es un ser humano como otros pero con un grado de exposición atípico. Lo tenés que tomar con calma, aferrarte a la familia y tener los pies en la tierra

-¿Considerás que Tinelli y Suar son dos islas dentro de la televisión?

- No creo porque además de ellos hay gente muy positiva. Tenés el caso de Mario Pergolini y otros productores independientes como lo son los que gestaron Los simuladores, una realización
de muy buena calidad. Creo que hay mucho talento.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/02/pdf/18.pdf

viernes, 1 de noviembre de 2002

Ser-en-el-Mundo Araiz

Entrevista al director del Ballet del Teatro Argentino de La Plata

por Agustina Llumá
fotos: Alicia Sanguinetti

Si no por edad cronológica, por influencia, Oscar Araiz es el padre de la danza contemporánea argentina. Esta afirmación temeraria es sin embargo compartida por la comunidad de la danza a la que el coreógrafo y director de Ballet del Teatro Argentino de La Plata legó, entre otras creaciones, el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de Buenos Aires. Este mes repone tres obras fundamentales de su repertorio en la capital bonaerense: Adagietto, Magnificat y Rapsodia

Este abanderado de la danza argentina en el mundo repasó con balletin dance a lo largo de una extensa entrevista, sin duda de antología, los hitos de su carrera.
¿Fuiste un coreógrafo adelantado en la Argentina?

Fui encontrando las condiciones y también las fui produciendo yo. Investigué lo que quería saber y me ubiqué con la gente con la cual yo quería estar. Y estudié. Mucho. Aunque hay cosas que solamente la experiencia te las enseña, hubo personas que influyeron mucho en mí, que me abrieron caminos y me ahorraron tiempo. Elide Locardi fue una de ellas. Y creo que mi madre también influyó en esa apertura y esa libertad. Después apareció Dore Hoyer con la cual tuve una experiencia inolvidable. Y Renatte [Schottelius].
O sea que dependió mucho de tu propio deseo.

Básicamente, pero no solamente.
En aquel momento ya tenías mucho éxito ¿alcanzabas a darte cuenta que eras una cosa fuera de lo común?

(Risas fuertes). Cuando uno es joven, es como muy pecante de vanidoso y se cree que es el mejor. Eso es bueno, porque después el tiempo te va a demostrar que no, pero cuando descubrís que hay otras cosas que están por arriba tuyo, te postrás y agradecés haberlas conocido. Como me ocurrió cuando conocí personalmente a José Limón.
¿Cuando reponés obras de aquella época intentás preservarlas tal como fueron creadas?

No. Se refrescan, cambian, se modifican, algunas, muchas, pocas, detalles.
¿Qué cosas has mantenido a lo largo del tiempo?

Dos obras se mantienen casi como originalmente: Adagietto y Escenas de Familia.
¿Qué podés decir de Adagietto, una obra que se repone en todo el mundo?

Es producto de un momento realmente amoroso. Yo estaba en armonía conmigo mismo, en algún aspecto. Y ese aspecto tenía color, forma, tenía sonido. Ese sonido, ese color y esos bailarines que lo estrenaron, hicieron Adagietto.
¿Por qué creés que sigue siendo una obra actual?

Eso, no me lo explico.
¿Cuánto influyen los bailarines en tus obras?

Mucho. Incluso cuando uno cambia de intérprete para una misma obra, este también deja una marca. Me quiero referir a esa pregunta que te hacen “¿vos trabajás con la improvisación o le decís a cada bailarín lo que tiene que hacer, todo derechito?” como si eso dividiera el bien del mal. Eso se llama derechos de autor. Eso se llama seamos democráticos, yo no soy el jefe (risas). Es un poco como -fijate vos qué increíble lo que te estoy diciendo- la política cultural de la provincia de Buenos Aires. No va a haber más directores, todo se autogestionará. Eso es producto de la ignorancia. Pero también puede ser una estrategia de ir eliminando y cortando para economizar. Hoy serán los directores, mañana serán los cuerpos.
¿Te referís a tu cargo de director en particular?

No, te hablo en general de lo que se está gestando culturalmente en la provincia de Buenos Aires, se está reflexionando sobre este tema en todas las instituciones de la provincia que tengan que ver con la cultura. Es algo, imposible. Pero bueno creo que hay mucha ignorancia sobre este tema.
¿Qué características de lenguaje has mantenido a través del tiempo?

Algunas marcas que permiten reconocer mi trabajo: la musicalidad, un diálogo muy intrincado con la música. Casi siempre la música es mi disparador; más que la literatura, o que una historia. Otra cosa es la fluidez, la continuidad. Las características básicas: la suspensión, el peso, no importa con qué técnica porque podés trabajar académicamente trabajando el peso y la suspensión. Hoy en día parecería que la mayoría de los bailarines que estudian únicamente técnica clásica no perciben esos elementos como una necesidad.
¿Y en el Ballet del Teatro Argentino?

Ahora que estoy trabajando con ellos, noto que son diferentes y que son conscientes; algunos, otros todavía no, es un trabajo muy lento.
¿Cuáles son las diferencias entre haber dirigido en Ginebra, el Ballet del San Martín en los años sesenta y ahora una compañía tan clásica?

Son circunstancias totalmente diferentes. El Ballet Contemporáneo del San Martín fue una creación grupal, en el que hubo una conjunción de elementos de diversas escuelas que yo significaba y hacía con ellos un trabajo que después rindió sus frutos. El Ballet de Ginebra fue la oportunidad de tomar una compañía que ya tenía muy buenos antecedentes de directores, una compañía académica, pero con la libertad y oportunidad de renovar el plantel. Pude convocar a solistas y primeras figuras de diferentes países, de compañías con las cuales yo había trabajado y con los cuales se había producido un muy buen enganche de placer. Toda esa gente se juntó. Estuve protegido y amparado por una producción suiza, en un teatro suizo... fue maravilloso, era un estímulo constante ir al ensayo. Salíamos todos embebidos de adrenalina, de conocernos, de admirarnos, de gustarnos y de transmitirnos en diferentes lenguas lo que estábamos viviendo, fue como un milagro, como un sueño. Fue el sueño del pibe.
¿Fue la época en que creaste mayor cantidad de obras?

Posiblemente. Tenía compromisos anuales bastante fuertes. Eso en un momento dado se me puso en contra, porque producir se volvió como una especie de obligación. Entonces tuve una pequeña crisis, sentí que la danza era como un supermercado, que estábamos a la venta y a la compra, que había demandantes y ofertas, que había acciones, que había devaluaciones. Que había modas, tendencias, ahí tuve como una pequeña crisis personal con respecto a la profesión.
¿En ese momento regresaste a la Argentina?

En ese momento tuve que regresar. Yo ya quería venir, tenía cosas personales acá. Por suerte estuve cuando llegó el momento indicado para estar acá. Pero hay otra compañía, por la que no me preguntaste, segunda compañía del Teatro San Martín. No te olvides que son dos compañías en realidad: el Ballet del San Martín que yo hice en 1968 fue la primera compañía que pertenecía al Teatro. De ese elenco salieron Ana María [Stekelman], Mauricio [Wainrot], Norma [Binaghi], toda la gente que después se dedicaron a enseñar. Pero en 1977 Ana María crea realmente un grupo de danza contemporánea, con características diferentes de la primera. Aunque de alguna manera estamos muy vinculados, eso no se puede negar, porque somos como hermanitos, compañeros de ruta.
¿En qué resultó?

Esa experiencia no fue tan feliz, era la década del 90. Desgraciadamente el teatro cambió de director cuatro veces, algunos positivos y otros bastante desastrosos. Mi despedida del Teatro San Martín fue bastante lamentable, pero eso ya está borrado y olvidado.
¿Y el trabajo actual?

En el Teatro Argentino son bailarines totalmente clásicos. Es un trabajo difícil porque la compañía tiene como molde el Ballet del Teatro Colón. Esto implica una especie de estabilidad y asentamiento bastante negativa desde el punto de vista de la gestión. Siempre lo pensé así, aún cuando era joven. Toda esta cosa reglamentaria mina mucho el trabajo por eso a veces es un alivio trabajar con gente independiente totalmente libre. Mi motivación es ver hasta qué punto se puede implementar el placer del trabajo y hacer que esas cosas queden un poquito de lado. El resultado de la última producción fue tan feliz, la gente lo pasó tan bien, que siento que vale la pena. Lo que se veía en el escenario era producto realmente de un momento de placer que hasta entonces estaba perdido en la compañía.
Cosas que venían de arrastre.

Es una compañía que ha sufrido mucho. Pero no podemos seguir agarrados del dolor porque nunca podremos avanzar. Esas son las cosas que se heredan, esas lamentaciones, ese sentirse víctima de las circunstancias, sentirse manipulado.
¿Qué te incentivó a aceptar la dirección de ésta compañía?

Fue la presencia de Daniel Suarez Marzal en la dirección del Teatro. Es estimulante. Sabemos que estamos trabajando como en la ruina. Cada día es un desafío. Estamos todos en esta especie de barco que no sabemos si se hunde mañana o si sigue a flote como ha logrado seguir hasta ahora.
¿Cuál es tu equipo técnico en el Teatro Argentino?

Fundamentalmente Mario Galizzi quién es director adjunto asociado. El es como un hermano, es igual que yo, tiene el mismo nivel y nos complementamos muy bien, nos queremos muchísimo y nos admiramos mutuamente. Siempre que ha podido me ha tenido cerca de él, incluso me dio las últimas oportunidades que tuve de hacer cosas más o menos interesantes en el Teatro Colón cuando él era director de ese elenco. No es que nos estemos devolviendo los regalos; esto es una amistad que existe desde que se estrenó el Ballet del San Martín.
Lograste juntar un “dream team” de la danza argentina.

Tengo de maestro a Guido De Benedetti, de asistentes a Liliana Martínez y Graciela Piedra y en este momento está Giulianna Rossetti que está dando una especie de iniciación a la danza contemporánea, muy básica y simple.

¿Qué planes hay para la próxima temporada?

Parecería impensable pensar en un proyecto futuro cuando el futuro inmediato está incierto. La incertidumbre del presente ocupa toda nuestra mente y nos impide ver hacia delante. Con Daniel Suarez Marzal hacemos como que todo está bien y nos planteamos desde ahí cómo sería el año que viene. Con esa premisa se está armando un esbozo de temporada.

¿Podés adelantar algo?

Va a haber un equilibrio entre el repertorio tradicional de la compañía y las novedades. Algo que no tenga mucha producción y que no sea de autores contemporáneos que tienen derechos de autor tan exorbitantes. No es que los esté acusando, ellos están en todo su derecho, pero las circunstancias no dan para eso. Hay muchos condicionamientos y de todos ellos tratamos de zafar lo mejor que podemos.

¿Cuál es tu mejor obra?

(Risas) No me preguntes... que sé yo... Hay momentos en que unas cosas me gustan más que otras, otras que no me gustan más, los sentimientos van cambiando.

¿Si te piden reponer alguna de las que no te gustan más, lo hacés?

No. Digo que no es mía, que es de otro coreógrafo. (Risas)

Estás trabajando nuevamente en Boquitas Pintadas. ¿Va a ser totalmente diferente?

No, va a ser como un nuevo paso en realidad. Boquitas... ya tuvo una transformación, hubo dos versiones: una de estreno en el Teatro San Martín con el Ballet Contemporáneo y los actores, y un poco después se hizo una nueva versión con una reducción muy grande a doce personas que para mi allí cobró realmente cuerpo porque se sintetizó, se corporizó. Y ahora esta versión está basada en aquella, sólo que en vez de algunos actores trabajo con bailarines. El rol de la Raba y el rol de Pancho que interpretaron tan bien Maxi Martínez y Pedro Saenz va a ser hecho por Paula Rodríguez y Leonarda Elbas que hace el rol de Pancho.

Cuando ves alguna obra que te atrae. ¿Influye en tu creación?

Sí, seguramente. Me tira cosas que crecen en mi y que se alimentan con otras cosas y de pronto reaparecen transformadas. Pero yo sé que son esas, yo las conozco y puedo decir de donde viene cada cosa.
¿Que opinas de los que dicen permanentemente: ese movimiento es de tal o de tal otro?

Es que gracias a copiarnos entre nosotros podemos aprender unos de otros. Hay que ser un poquito mas humildes con los derechos de autor (risas).

¿Qué situaciones de la vida te impulsaron a crear?

La palabra crear me parece ampulosa, le tengo como un poco de repulsión. Yo construyo, mi placer es como la construcción, componer, armonizar, ordenar, expresar. Lo que me lleva a eso es tratar de buscar un equilibrio con la vida. O sea, para poder sobrevivir yo tengo que hacer esto porque si no lo hago creo que me auto-eliminaría.

¿Qué es crear?

Crear es generar, parir, dar la teta, alimentar, cuidar, curar, educar, sanar, liberar. Eso es crear.

También vas a hacer Magnificat este mes.

Magnificat, Adagietto y Rapsodia, ésta última es una obra que yo quiero mucho y que me parece lo más interesante del programa.

¿Por qué?

Porque fue hecha en Ginebra. Trabajé con diez bailarines maravillosos y el tema del trabajo es el juego, el juego como manipulación, como estrategia, como impulso que provoca tensiones. Las mismas que puede haber en una orquesta o en una mesa de juegos. Esta obra tiene dos lecturas: una abstracta que es formal y que tiene que ver con lo físico y lo coreográfico; que sin embargo no está desvinculada de la otra, totalmente teatral.

Cuando regresaste de Ginebra podrías haber elegido cualquier otro país y por alguna razón no lo hiciste.

No es lo mismo cortar tus raíces a los 20 años que a los 50. Yo estoy feliz de estar aquí, no hay por qué suponer que estoy sufriendo. Sufro por momentos, terriblemente, pero estoy feliz de estar aquí. Y estoy feliz de hablar mi lengua, de tener mis amigos, y poder pasear todavía por algunos lugares que me encantan, aunque me apene saber que hay otros a los que ya no se puede ir. Hay un costado dramático, nostálgico, pero ya no me iría; no es una cosa que pase por mi cabeza. El año pasado lo pensaba... pero no, no sé si lo del Argentino tuvo algún peso en la decisión por el hecho de volver a sentirme convocado para algo y eso quizás me haya dado nuevos deseos.

Pero ya estabas en La Plata trabajando...

Estuve en el área de cultura de la Municipalidad tratando de producir algunos eventos.

¿Y la docencia?

No soy pedagogo. Aunque después de tantos años de trabajo haya sistemas que van definiéndose, métodos. Tengo mis métodos pedagógicos, que funcionan bien. Por eso me atrevo a dar charlas, seminarios o pequeños cursos de composición. Me atrae el contacto con los alumnos, con la gente joven como una forma de no perderme esta generación. Si uno se queda muy enroscado en sí mismo se pierde lo mejor, que es lo que viene.

© noviembre 2002

Fuente: http://www.balletinarchivo.com.ar/2002/oscar_araiz1.htm

Agenda del fin de semana: Teatro

Comienza el Festival Teatro y Memoria

Hoy, con El Fulgor Argentino, arrancará el 1er Festival Teatro y Memoria: Escenas del Pasado Presente. La programación incluye 28 obras, talleres, homenajes y retrospectivas. Organiza Comisión por la Memoria La Plata.

Muñocos

SÁABADO Y DOMINGO 16.00 Y 18.00. PLAZA MORENO (13 Y 51).Entrada a la gorra. Musical con muñecos gigantes. El espectáculo se realiza a la sombra.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/01/pdf/18.pdf