martes, 3 de abril de 2012

Victoria y Milagros Almeida, gemelas artísticas

03.04.2012

“Nos conocemos más de la cuenta”

Son hermanas. Una trabaja en Lobo, y la otra en Mineros. Los comienzos, la televisión y el teatro. Y cómo hacer para que el parentesco no atente contra el trabajo.

POR POR BRUNO LAZZARO


No me copies que si no, vamos a parecer Nu y Eve”, le dice Victoria a Milagros. O eso parece. Es que las hermanas Almeida tienen el mismo timbre de voz. Ellas lo saben. Y se ríen, con rima, de esa marca: “No sabés qué difícil se te va a hacer desgrabarnos. No te vas a dar cuenta quién es quién”, anuncia Victoria, la menor, actriz con ascendencia clown quien se destaca en la obra En el cuarto de al lado y en el prime time de Canal 13 de la mano de Gabriela, la mejor amiga de Ana Linares –personificada por Vanesa González– en la novela Lobo. 

A su lado, Milagros –quien realiza un desnudo total en la obra Mineros y es cantante de la banda de funk Tony 70– asiente con cierta timidez. Ambas posan. Hablan, se hacen cuernitos y muecas en un pasillo largo. Categoría infinito. “En esta casa vivimos juntas durante nueve años hasta hace unos meses, pero llegó el momento de separarnos y me fui. Seguro que lo que más extraña de mí es que le lave los platos”, asegura Victoria, a quien también se la puede ver en Paka Paka. Y continúa: “Son capítulos que grabé hace dos años. Me encanta la idea de laburar para chicos. Más desde un canal que le da bola a lo educativo sin convertirse en un plomo”.

Oriundas de La Plata e hijas de un juez y una diseñadora, las Almeida llegaron a la gran ciudad para estudiar en el Instituto Universitario Nacional del Arte –IUNA–. Sin embargo, a la hora de rememorar esos primeros años, no se ponen de acuerdo en los detalles. Que tenían los mismos amigos, que no. Que fueron juntas, que iban separadas. “Lo que está claro es que yo fui quien la copió a Mili. Las dos hicimos Bellas Artes, teníamos teatro y la flasheamos…”, empieza Vicky, y termina Mili: “…tanto que ya teníamos en claro lo que queríamos hacer. No había que dar tantas vueltas. En el arte estaba la respuesta a todo”.

–¿Qué les pasa cuando se ven en el escenario?

Victoria: –Mili es la primera persona a la que invito a la presentación de una obra. Ella es la persona con la opinión más sincera que conozco sobre mi trabajo. Es la más real. No me la caretea nunca y me la va a hacer llana. Me ha remarcado cosas que, a partir de su mirada, modifiqué. Me interesa mucho lo que pueda llegar a opinar.

Milagros: –Nos conocemos más que nuestros viejos. Yo quiero que ella venga a verme porque cada una sabe lo que la otra puede dar. Creo que nos conocemos más de la cuenta.

–¿Cuáles son los rasgos profesionales que destacan una de la otra?

M.: –Vicky es muy versátil, comprometida. Tiene una capacidad enorme para incorporar su clown donde lo crea correspondiente. Ella es la persona que más me hace reír en el mundo. Una mujer con un gran talento.

V.: –Cuando la fui a ver a Mineros me emocionó muchísimo. Me gusta verla en escena, pero su trabajo me encanta más allá de ser mi hermana. Cuando veo su crecimiento siento un orgullo enorme.

–¿Qué le provoca el hecho de desnudarse todas las noches ante tanta gente distinta?

M.: –Ya había hecho un desnudo en Hair y en otras oportunidades, por lo que ya estoy acostumbrada. No me incomoda para nada. Lo hago de una manera muy natural.

–¿Cómo lo toma la familia?

M.: –Cuando vinieron a verme mi papá y mi hermano se me hizo un poco más difícil. No es lo mismo cuando hay un familiar. Te pega de otra manera. Pero ellos siempre nos apoyaron en todo.

V.: –Claro. A mi viejo, una vez lo invité para que me acompañe a ver una película en la que también salía desnuda.

–Ya está curado de espanto.

V.: –Ya está. Creo que no hay nada nuevo para él.

–¿Eran las típicas hermanas a las que les tocaba hacer el número familiar?

M.: –Siempre. Nos disfrazaban y hacían el anuncio de que íbamos a cantar.

V.: –En todos los festejos era lo mismo. ¡Ojo! A ella todavía la siguen haciendo cantar para que los abuelos lloren.

–Este año logró instalar un personaje en una novela de Pol-ka. ¿Soñaba con estar en la tele?

V.: –No, no tenía forma de sueño. Era más bien una necesidad de poder hacer lo que me guste. El año pasado Adrián Suar me fue a ver a Espejos circulares, le gustó mi trabajo y me llamaron. El personaje me permite hacer mucho humor desde lo físico, pero me ponen el freno porque si no me voy al carajo.

–Hace dos años hacían teatro off y hoy trabajan en la calle Corrientes con actores como Gloria Carrá o Darío Grandinetti. ¿Cómo las afectó ese cambio?

V.: –Para bien. Es supernutritivo estar con actores que tienen más horas de vuelo que nosotras. Es un aprendizaje inmenso. Es gente con mucha generosidad, que trabaja a la par. Sin competencia. Y eso es muy importante. Está bueno que no nos traten de pendejas.

–¿Alguna vez les pasó eso?

V.: –No, pero es algo que sucede mucho. Justo nos tocaron las estrellas que tienen poco de estrellas.

–¿Qué pasaría si tuvieran que competir por un mismo papel?

V.: –Lo haríamos. Sabiendo que no estaríamos compitiendo entre nosotras sino con una misma.

M.: –Igual, no damos el mismo physique du rol.

–¿Le parece?

M.: –Sólo cuando nos sirve.

V.: –Es que no nos gustan las comparaciones. Jugamos con eso. En su momento me volvía loca. Odiaba ser la hermana de Mili. Ahora somos lo que somos. Queremos crecer en todo sentido. Juntas, pero también separadas.

Fuente: http://veintitres.infonews.com/nota-4495-personajes-Nos-conocemos-mas--de-la-cuenta.html

No hay comentarios.:

Publicar un comentario