sábado, 26 de diciembre de 2015

Una escena que redobló la apuesta para generar arte

TEATRO › BALANCE DE LA TEMPORADA TEATRAL 2015 EN CABA

Mientras el Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del gobierno porteño, sufrió el peor vaciamiento de su historia, el circuito alternativo fue el que aportó la mayor cantidad de títulos, variados en contenidos y formatos.

Por Cecilia Hopkins
DIARIO PAGINA 12

El hambre de los artistas, de Alberto Ajaka, y El farmer, de Pompeyo Audivert y Rodrigo de la Serna, fueron dos de las obras destacadas de la cartelera 2015.

Colmado de situaciones teatrales, el año que termina abundó en conductas públicas que parecieron salidas de un sainete bizarro o de una mala comedia de enredos. Desde el caso Nisman hasta el último de los capítulos de las elecciones presidenciales, una teatralidad burda y patética desbordó los ámbitos públicos nacionales. En despreciable versión, la esencia del hecho teatral –este efecto que implica asumir un rol en un tiempo y en un espacio determinado– también fue ganando terreno en los escenarios mediáticos. Acostumbrada al corrimiento de ámbito de la base de su oficio, la escena porteña redobló la apuesta generando ficción desde todos sus circuitos de producción. Como siempre ocurre, por cantidad de espacios y artistas implicados, el alternativo fue el que aportó a la cartelera porteña la mayor cantidad de títulos, en diversos contenidos y formatos. Algunos destinados a pensar en darle otro sentido a la actuación, como ocurre en Svaboda y en El hambre de los artistas, últimas producciones de Bernardo Cappa y Alberto Ajaka, respectivamente.

En materia legal, mereció el festejo de lo postergado la promulgación de la Ley del Actor, que prevé un régimen laboral y provisional especial, teniendo en cuenta el carácter discontinuo de la actividad. Otra conquista que habilitará la discusión sobre condiciones dignas de trabajo es la reciente constitución oficial del Sindicato Argentino de Autores, una resolución esperada por autores de teatro, cine, radio, televisión, nuevas tecnologías, autores coreográficos y compositores musicales. Ya desde el campo de la creación, pero con el objeto de hacerse eco de los frecuentes reclamos de cambio en las políticas de gestión del teatro público, el ciclo Mis Documentos que coordina Lola Arias en el Centro Cultural San Martín, presentó un singular espectáculo –Informe SM– elaborado por el Foro Danza en Acción y el Teatro Independiente Monotributista, que puso el foco en las malas condiciones de trabajo actuales, además de políticas que promueven la marginación de artistas.

Entre los numerosos ciclos celebrados durante el año, se destacó el Festival Escena Abierta, que organizan 17 salas alternativas; el Festival Internacional de Teatro Adolescente Vamos que Venimos, en su séptima edición consecutiva; y el ciclo Interfaces, que difundió performances signadas por el uso de la tecnología. Por su parte, Teatro X la Identidad presentó, entre otras novedades, un espacio para obras de teatro por la diversidad sexual. Otros encuentros abordaron temas de actualidad. Como el II Festival Nacional Sobre Violencia de Género y el Teatro Urgente, que presentó obras que desarrollaron contenidos relacionados con la prostitución y la marginación social.

Desde una expresión singular, la violencia de género fue abordada, entre otros teatristas, por Osvaldo Peluffo (Fábrica de chicas), Ciela Asad (Belleza y escándalo), Eva Halac (Sánchez Bulevar, reescritura de Los muertos, de Florencio Sánchez) y María Pía Rillo (Preciosura). El bullying fue el tema convocante de Boyscout, de Dennis Smith, obra ganadora del Premio Argentores en el rubro Teatro Musical. Por otra parte, la igualdad entre géneros tuvo en Síndrome de amor una propuesta diferente, obra de Miriam Martino y Lidia Catalano, con dirección de Corina Fiorillo. La violencia familiar motivó, entre otras obras, La crueldad de los animales, de Juan Ignacio Fernández, con dirección de Guillermo Cacace, en tanto que bajo la dirección de Mariana Giovine se estrenó Distracciones, última obra de Carlos Gorostiza que indaga en las apariencias y misterios que oculta la estructura familiar.

Piezas que tuvieron en el centro a personajes femeninos en conflicto hubo muchas. Querido San Antonio, de Patricia Suárez, y dirección de Raquel Albeniz y Paula Etchebehere, buscó romper con el modelo de la mujer sumisa y devota. Por su parte, el grupo Teatro-debate en Sepia presentó Afrolatinoamericanas, sobre la invisibilización de la mujer negra en la historia argentina. Basada en Estamos bien, prosa poética de Cristina Lobaiza, Soñar con cocodrilos describió las primeras impresiones de una mujer joven que acaba de perder a su madre, las cuales se constituyen en una reflexión de género. Sobre identidad sexual femenina, la coreógrafa y bailarina Carla Llopis estrenó Vulva, lo que no se nombra no existe. Ya en clave de humor, el mito de la madre omnipresente fue el tema elegido por Mónica Cabrera para su Electric Mamma. Y Constanza muere, de Ariel Faracce, aportó una mirada singular sobre la vejez y la finitud, con la historia de una anciana que actúa día a día su propio deceso.

Como sucede desde hace años, hay actores y directores que pasan con soltura del circuito comercial al oficial: tal es el caso de Javier Daulte, que dirigió en la calle Corrientes Venus en piel y en el Cervantes, Ni con perros ni con chicos. Por su parte, en el circuito oficial Daniel Veronese estrenó dos obras: Vigilia de noche, del sueco Lars Norén en lel Teatro San Martín, y Los corderos, de su autoría, en el Cervantes. Un cruce de otras características fue el que eligió el cineasta Carlos Sorin al poner en escena Equus, obra de Peter Shaffer, en una sala alternativa. Sobre los riesgos de salirse de los circuitos de circulación teatral, Walter Jacob y Agustín Mendilaharzu crearon Capitán.

Cantera de teatralidad garantizada, los clásicos de todos los tiempos fueron revisitados de diverso modo. Entre las puestas que eligieron inspirarse en la mitología griega, Casandra iluminada, unipersonal de Noemí Frenkel, se refirió a todas aquellas voces que intentan revelar verdades que finalmente son silenciadas y ocultadas. También sufrió un destino similar al de Casandra el personaje de El don, última obra de Griselda Gambaro que Silvio Lang estrenó en el Teatro Cervantes. Por su parte, el director Marcelo Savignone versionó La gaviota de Chéjov para hablar de los vínculos, del desamor y hasta del maltrato entre las personas. El absurdo cobró vigencia en Ubú, versión del ciclo escrito por el dramaturgo y dibujante francés Alfred Jarry dirigida por Andrés Bazzalo y Esperando a Godoy, de Beckett, con puesta de Rubén Pires. Entre los rescates de textos de raigambre popular, el director Claudio Gallardou estrenó en el Cervantes su versión de Juan Moreira. Entre otras piezas, Shakespeare se hizo presente en El asesino del sueño, versión de Macbeth de Facundo Ramírez; en una reescritura de Hamlet que dirigió Agustín Alezzo (La noche que Fortimbrás se emborrachó, de Janusz Glowacki) y en dos singulares puestas de Ricardo III. En la de Norman Briski, el protagonista se ve convertido en un guerrillero que busca instaurar la paz. En la versión de Jorge Eines, director argentino residente en España, la tragedia se ubicó durante el Tercer Reich.

En otros contextos escénicos fueron abordadas las consecuencias del nazismo: Juan Freund estrenó Infancia y exilio, obra de aliento autobiográfico y, en otro circuito, Gerardo Romano mostró en Un judío común y corriente, de Charles Lewinsky, la problemática actual de los judíos que viven fuera de Israel y los dilemas que afrontan quienes habitan un país como Alemania. Entre otras obras que hicieron referencia a la historia mundial, sobre el fondo de la Guerra Civil Española, ¡Ay, Carmela!, de Sanchís Sinisterra subió a escena interpretada por Elena Roger y Diego Mariano. La historia argentina dio material a variadas producciones. El tema Malvinas, por caso, tuvo un singular enfoque en Los hombres vuelven al monte, pieza escrita y dirigida por Fabián Díaz, e interpretada por Iván Moscher. Andrés Mangone dirigió Puente roto, de Pompeyo Audivert, un “sainete nacional metafísico” asentado en algunos momentos de la historia argentina. Por su parte, el director Román Caracciolo en La pequeña historia se refirió a las contradicciones que surgen en el registro de la historia y en su transmisión.

No faltaron obras que buscaron cuestionar los modos que asume la política. Las costumbres del autoritarismo fueron el eje central de varios montajes, entre ellos, La mancha indeleble, unipersonal de María Isabel Bosch acerca del vivir condenado o bajo la sombra de la sospecha. El abuso y la exclusión social fueron los temas privilegiados por el director Jorge Paccini en su puesta de Sucede lo que pasa, de Griselda Gambaro. En FidelFidel. Conflicto en la prensa, el grupo El Bachín que lidera Manuel Santos Iñurrieta habló sobre los medios de comunicación y la disputa por la verdad.

Ambientada en los entresijos del parlamento nacional en un tiempo futuro, El combate de los Pozos fue la propuesta de la actriz y dramaturga Andrea Garrote. Los años ‘70, en cambio, inspiraron a Mariana Mazover su obra Etiopía, historia de militancia contada desde el mundo de la infancia. Por su parte, el director Roman Podolsky en Prueba contraria puso en cuestión lo que la militancia de los 70 toleraba sobre cuestiones sentimentales. Otro hecho a destacar es que Enrique Pinti volvió con su clásico Salsa criolla para hablar sobre “un sistema evidentemente desvencijado”. Por otra parte, sobre los negociados del poder político y el sector salud, el dramaturgo y director Fabio Fusca creó Cuántica, y Anabella Valencia, Gorriona, obra dirigida por Martín Salazar que alerta sobre los efectos de los agrotóxicos en el país, en clave de comedia bizarra.

Entre los teatristas que optaron por generar teatralidad desde la narrativa, Pompeyo Audivert y Rodrigo de la Serna adaptaron, dirigieron y protagonizaron El farmer, sobre la novela de Andrés Rivera. En otra perspectiva, en Errante en la sombra, Adrián Blanco llevó a escena la novela homónima de Federico Andahazi, la cuentista Hebe Uhart inspiró ¿Cómo vuelvo?, unipersonal de María Merlino, y Alfredo Martin en Pessoa, escrito en su nombre, se refirió a la vida y obra del escritor portugués. Por su parte, Cristina Banegas incluyó otros textos de Lorca para remozar el unipersonal Los caminos de Federico. También hubo homenajes a personalidades literarias: Miguel Hernández, en la nueva puesta de Compañero del alma, de Villanueva Cosse y Adriana Genta, y Julio Cortázar, en Ocho cartas para Julio, de Gabriel Lerman, con dirección de Daniel Berbedés y actuación de Juan Palomino. Otros homenajes, aunque dedicados a personalidades de la escena, fueron Se nos fue redepente, texto de Niní Marshall interpretado por Magali Meliá, y Walter hecho pedazos, pastiche travesti y tragicómico de Facundo Zylberberg sobre Batato Barea, dirigido por Gabriel Wolf.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Un año teatrísimo

“Chopin & Schuman: el encuentro”
BALANCE

Por IRENE BIANCHI
DIARIO EL DIA

Empecemos por algunas excelentes propuestas musicales que vimos en Buenos Aires. “Doce dúos de amor”: encantador popurrí de inolvidables canciones románticas, bellamente interpretadas por Magali Sánchez Alleno y Juan Pablo Skrt, acompañados en piano por Roberto Antier, en el cálido ámbito de “Clásica y Moderna”. “El Hombre de la Mancha”: Pepe Cibrián Campoy, Raúl Lavié y Cecilia Milone recrean a puro talento en el Teatro Maipo un legendario musical que gira alrededor de la figura del excéntrico caballero andante. “La Novia de Gardel”: Ana María Cores y Mariano Depiaggi, al servicio de un texto de Marisé Monteiro y Pablo Mascareño, dirigidos por Valeria Ambrosio, imaginan el encuentro entre El Zorzal y su enamorada, en una obra plena de tango, pasión y suspenso, en el renovado Teatro 25 de Mayo (donde dicen que cantó Carlitos). En esa misma sala, un espectáculo infantil escrito por Gastón Marioni, con música de Hernán Matorra, dirigido por Rubén Viani: “Los fabulosos ¡Buu!”. Meme Mateo y Sofía Pachano protagonizan un enternecedor alegato contra el bullying y la discriminación, divertido y oportuno en los tiempos que corren. “Casi normales”: impactante versión local de “Next to Normal” con una Laura Conforte descomunal (Teatro Metropolitan). “El Gran Final”: logradísimo homenaje a Bob Fosse, ideado, coreografiado, dirigido y encarnado por Gustavo Wons, acompañado por un cuerpo de baile excepcional, en el Teatro Astral. “Cyrano de Bergerac, el musical”: otra propuesta de Gastón Marioni, con música de Tato Finocchi, con Juan Pablo Skrt, Magali Sánchez Alleno y elenco, espectáculo lírico-musical sobre el arquetipo del héroe romántico del siglo XIX, grotesco por fuera e inmensamente bello por dentro. “Melodías de diván”: comedia dramática de Marioni, estrenada en La Plata (Teatro Estudio), que desembarca en la calle Corrientes (Teatro Picadilly) con un elenco porteño integrado por Julia Zenko, Graciela Pal, Magali Sánchez Alleno, Roxana Randón y Ana Padilla. Boleros, amor, traición y secretos bien guardados.

Además de estos musicales, cuatro obras de texto de enorme potencia en CABA. “El loco y la camisa” (Teatro El Picadero): el “Banfield Teatro Ensamble” deslumbró con esta pieza escrita y dirigida por Nelson Valente, en la que se destaca la extraordinaria labor de Julián Paz Figueras. “El principio de Arquímedes”: provocativa obra del catalán Josep María Miró, dirigida por Corina Fiorillo, que pone al público en el difícil rol de jurado en un supuesto caso de abuso (Teatro Apolo). “Mala Madera”: escrita y dirigida por el platense Diego Cremonesi, con Felicitas Kamien, Federico Aimetta, Jorge Eiro y Eduardo Pérez Winter, en el Beckett Teatro, obra que combina el humor y el horror en justas dosis. Y un plato fuerte: “Terrenal”, de Mauricio Kartun, en el Teatro del Pueblo, con tres trabajos memorables a cargo de Claudio Da Paisano, Claudio Martínez Bell y Claudio Rissi, dirigidos por el autor.

Las propuestas porteñas que se presentaron en el Teatro Municipal Coliseo Podestá: “¡Ay, Carmela!”, de José Sanches Sinisterra, con Elena Roger y Diego Mariano, dirigidos por José Luis Arellano y Edgardo Millan, teatralidad en estado puro. “La Nonna”, comedia negra de Roberto Tito Cossa, con dos estupendos trabajos de Pepe Soriano y Hugo Arana, dirigidos por Jorge Graciosi. Otros dos actores consagrados, Beto Brandoni y Eduardo Blanco, en “Parque Lezama”, primera incursión teatral de Juan José Campanella. “El crédito”, con otra dupla excepcional: Jorge Marrale y Jorge Suárez, dirigidos por Daniel Veronese, un “tour-de-force” desopilante. Julio Chávez y Gerardo Otero trajeron “Red”, de John Logan, retrato del artista plástico Mark Rothko, con una ajustada dirección de Daniel Barone. Rodolfo Ranni y Mario Pasik encarnaron a dos entrañables amigos en “Aeroplanos”, el clásico de Carlos Gorostiza, dirigidos por Daniel Marcove. “¿Por qué será que las queremos tanto?”, simpática pieza escrita y dirigida por Daniel Dátola, con el platense Maxi Ghione y Roly Serrano. Como por arte de magia, “Sandro de América” se hizo presente en el Coliseo, recreado por Fernando Samartín. Hernán Piquín nos deleitó con la música de The Beatles en “Let it be … una historia de amor”, secundado por su excelente cuerpo de baile. Y un olvidable “Encuentro de genios”, de Beto Casella.

Tres producciones de la Comedia de la Provincia en su Sala Armando Discépolo de la calle 12. “La Jaula de las Locas”, de Jean Poiret, en versión de José María Muscari, éxito de taquilla con más de 10.000 espectadores. “El debut de la piba”, sainete criollo festivo de Roberto Cayol, dirigido por Marcelo Boveri. “Chopin & Schumann’s: el encuentro”: el tenor Ruben Martinez escribió una obra teatral de música clásica, en la que revela detalles de la vida de estos dos grandes músicos, y permite el lucimiento de virtuosos pianistas, una violinista, y la extraordinaria soprano Paula Almerares.

En el Teatro La Nonna, vimos un par de unipersonales: “Entre camarines”, con la capocómica Carmen Barbieri, y “La revolución del humor”, con una simpatiquísima Lizy Tagliani. Dentro de su tradicional cartelera maratónica de vacaciones de invierno, destacamos “Draculín, el vampirito”, en la que Leo Ringer se dio el gusto de actuar junto a su hijo, Lisandro, cuyos 118 años no se le notan ni un poquito.

En Teatro Estudio: el actor, cineasta y escritor Sergio Mercurio, el Titiritero de Banfield deleitó con “En camino”, un espectáculo poético, divertido y profundo. Por primera vez en La Plata, se presentó Teatro ciego, con una pieza de Roberto Arlt, La isla desierta, una experiencia inolvidable para los espectadores a oscuras, percibiendo a través de otros sentidos. El Esférico asumió el desafío de comprimir Hamlet, con dos actores –Martín Eliseo Mendivil y Emilio Berasain- interpretando todos los personajes de la tragedia de Shakespeare. Braian Kobla presentó “The Good”, un western urbano provocativo, para nada convencional. El teatro del absurdo se hizo presente con “El cepillo de dientes”, de Jorge Díaz, con Agusta Bermúdez y Nacho Pereyra León, dirigidos por Javier Cardini. La Compañía “Tecito y a la cama, Un ciclo de payasos”, ofrecieron “Él Cumple.años”, fresca y tierna propuesta, en la que huelgan las palabras. “La sustituta, melodrama escolar en un acto”, inquietante texto de Germán Reimondo, protagonizado por el propio autor y Eva Selva, dirigidos por Gastón Marioni, que gira en torno al poder y a la rigidez de las instituciones.

En Saverio Sala de Teatro, “Amleth”, adaptación de Omar Sánchez de la obra de Luis Cano, protagonizada por Andrés Cepeda, Mauricio Rodríguez y Alejandro Santucci: un trío arrollador.

Lorena Velásquez, en su flamante sala El Escape, adaptó y dirigió un clásico de August Strindberg, “El padre, con sangre de mujer en las venas”, con un compacto elenco femenino, integrantes del “Grupo Secretos”

En “El Bombín” el Grupo de Teatro del Pepam, dirigido por Jorge Silva, presentó “El testamento de Hortensia”. Una de las muchas bienvenidas propuestas de adultos mayores que se le animan a las tablas.

Justamente en la nueva y coqueta sala “Las Tablas”, otro verdadero éxito de taquilla “Lotería”, comedia de Hugo Daniel Marcos, dirigida por Gastón Beltramini. “Mariela Navas”, unipersonal del que la actriz colombiana Claudia Tobo es a la vez autora, directora y protagonista, e integrante de la compañía hispano-colombiana “La Máquina Poética”; una muy interesante mirada al conflicto armado en Colombia, desde el punto de vista de los oprimidos de siempre.

En la Sala 420, la Compañía chilena Ñeque Teatral ofreció “Ningún pájaro canta por cantar”, bellísimo y original espectáculo que denuncia la depredación de los bosques nativos y la imparable contaminación del medio ambiente. “Isadora o la revolución de un cuerpo”, con dramaturgia y dirección de Diego Biancotto, e interpretación de la actriz y bailarina Ayelén Díaz. Conmovedora lectura de la vida de una transgresora que revolucionó la danza: Isadora Duncan.

En la Sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino, un clásico de Lyman Frank Baum: “El Mago de Oz”, adaptado y dirigido por Gastón Marioni, con Emilia Mayo, Angelo Fornabaio, Javier Ruiz de Galarreta, Juan Pablo Antonelli, Laura Jiménez y Javier Cardini, que agotó localidades durante el receso invernal.

Otro delicioso espectáculo infantil: “Chin, chin, por el Circo del Repique”: la excelencia esencial de lo simple y sencillo.

El imparable y prolífico Grupo de Teatro “La Anunciación” abordó una tragedia griega, “Las Troyanas”, de Eurípides, en la Sala “B” del Pasaje Dardo Rocha.

En Espacio 44, un unipersonal escrito y dirigido por Gustavo Vallejos, interpretado por el versátil actor Jorge Demarco, “El Huésped R.A.S.”, un embustero viajero.

El prolífico y multifacético Maestro Roberto Conte, al frente del Grupo de Teatro del Colegio de Abogados hace ya 30 años, cerró el año con un sainete de Alberto Vacarezza, “Tu cuna fue un conventillo”, a sala llena todas las funciones.

Un género muy de moda en los últimos tiempos, el “stand-up”, y un estandapero que se sale de lo previsible en cuanto a temática, rompe con el molde y divierte con agudeza, ingenio y originalidad: Alejandro Castañeda Zazzali, a la vez productor del ciclo que se presentó todos los martes en “Hispano”.

Y el Nano, entrañable y amado por los platenses, como siempre, presentó su “Serrat, antología desordenada” en la Sala Ginastera del Teatro Argentino. Un festín.

Una temporada rica y variada en propuestas, con esmeradas producciones locales de enorme repercusión.

Afortunadamente para todos, el teatro sigue vivito y coleando.

domingo, 15 de noviembre de 2015

La Plata, ciudad teatral

“La vida que habita”, por Jazmín García Sathicq 

Esa frase atribuida al rock que dice que en cada manzana de la ciudad se puede contar al menos una banda, también se podría adaptar al teatro. En La Plata, la oferta de espectáculos de todo tipo y color es cada vez más grande, con grupos independientes que proliferan a pesar de las trabas económicas y que, contra toda la corriente, apuestan por invertir en el rubro con nuevas salas y espacios culturales en los que desarrollar la actividad.

La semana pasada, por caso, en la agenda cultural de este diario se publicaron más de 100 obras teatrales, entre propuestas clásicas, performances, stand up, improvisación, danza, transformismo e infantiles. Un abanico que se mantiene, a lo largo de todo el año, con ofertas para todos los públicos con dramas, tragedias, grotescos, comedias y más.

Según estimaciones del Consejo Provincial de Teatro Independiente, en la actualidad se pueden contar un promedio de 70 grupos teatrales en actividad.

El buen desarrollo de la actividad se registra, además, con la apertura de nuevos espacios, entre salas propiamente dichas y centros culturales, lugares que se fueron sumando a los ya existentes para ofrecer escenario a grupos sin “casa” en los que poder mostrar sus performances.

Se estima que en la actualidad son más de 30 los puntos en los que los fines de semana se ofrece algún tipo de actividad.

Semanas, ciclos, festivales, concursos y muestras son frecuentes a lo largo de la temporada, apelando al interés del espectador con propuestas originales. De hecho, la Ciudad, tiene su propia Noche de los Teatros, una propuesta que la semana próxima (18/11) celebrará su exitosa tercera edición, abriendo gratuitamente los espacios para que la gente se acerque y conozca la actividad que aquí se produce (y que es mucha).

Cursos, seminarios y talleres relacionados con la actividad son permanentes a lo largo de todo el año. Aproximadamente, se puede hablar de al menos 50 propuestas de formación artística destinada a estudiantes, actores, docentes y espectadores.

Para destacar, además, la explosión que en los últimos años se experimenta durante las dos semanas de vacaciones de invierno, con los espacios trabajando a sala llena, hasta con tres o cuatro funciones diarias. Un verdadero fenómeno de oferta y demanda que se retroalimenta constantemente.

VOCES EXPERTAS

“Habiendo comenzado a transitar los escenarios desde los años setenta, creo que la ciudad siempre fue cuna del teatro rioplatense. De ese modo, su oferta resultó abundante y de buena calidad, de hecho, los espectáculos de capital federal tienen como testeo al público exigente de nuestra ciudad”, opina el actor, autor y director local Leo Ringer.

Para el director de La Nonna y miembro de la Asociación Argentina de Actores es “lógico que en las épocas de preocupación socioeconómica, el espectador se refugie en el arte, eso motiva a que cíclicamente abran (o cierren) espacios teatrales”.

En esta misma línea, Gastón Marioni entiende, basándose en las teorías del oprimido, “que en la historia de los pueblos, en sus momentos de mayor adversidad, inversamente proporcional crecieron los espacios de expresión. Creo que la afinidad de ideas sociales y artísticas llevan a un colectivo a la persecución de ‘darle sitio’ a ese encuentro y allí se abre la mayor fuerza que busca concretar la apertura de un espacio cultural”.

Para el docente, dramaturgo y director “nuestra escena local está más viva que nunca. La cantidad de grupos nuevos es admirable, también el advenimiento de públicos que tal vez estaban circunscriptos a circuitos que atraían las dos grandes salas locales (oficiales) y que comenzaron también a ´animarse’ a ir a los teatros independientes. No fue magia, hubo y hay gestiones de colectivos teatrales que constantemente están (y estamos) promoviendo esta apertura”.

LOS FACTORES

César Palumbo, Consejero Provincial de Teatro Independiente, entiende que el aumento en la actividad teatral local está determinada por diferentes factores, uno de ellos, el aporte de la escuela de teatro de la Provincia, como fuente de actores, espectadores y docentes.

Otro aspecto a considerar es el hecho de que La Plata sea una ciudad universitaria con “gran cantidad de estudiantes locales, del interior y exterior, que estudian diversas carreras universitarias y además nutren salas y talleres”. La Facultad de Bellas Artes, por caso, ofrece herramientas de actuación, cine, escenografía, etc.

Palumbo sostiene que “los organismos oficiales también hacen su aporte, aunque en ocasiones se puede tener una mirada no exenta de crítica a algunas situaciones puntuales, con diversos concursos y ciclos han hecho un aporte singular”.

La creación del Consejo Provincial de Teatro Independiente en 2009 “fue otra posibilidad de subsidios a la producción, equipamientos, distintos programas que se desarrollan para acercar a jóvenes y público en general al teatro, y que, con el correr de años, puede optimizar la actividad”, dice Palumbo, remarcando además el envión de los concursos regionales de dramaturgos.

Por otra parte, el también director de El Altillo del Sur destaca un hecho no menor: “La pasión con que la gente de teatro de la región toma esta actividad que, a mi sentir, es una ‘enfermedad’ pero incurable”.

LLAMA ACTIVA

Para Leo Ringer es importante remarcar que “los grupos de teatro independiente son la llama activa del movimiento en la ciudad. Trabajan en el ámbito pequeño de la movida y generan una buena cantidad (y calidad) de espectadores que luego asisten a otros espectáculos y, por ello, a los que tienen más proyección nacional por la difusión de las figuras a nivel televisivo”, dice el teatrista, convencido, además, de que “el teatro es único y no admite divisiones entre ‘comercial y no comercial’ pues el teatro es para el público y este último decidirá”.

Dicen que un pueblo sin teatro es un pueblo sin verdad. Y un pueblo con tanto teatro, ¿de qué puede ser sinónimo? Para Gastón Marioni es significado de una “gran voluntad y posibilidad de expresión”. Y para Laurence Olivier es, ni más ni menos, que “el signo visible de su cultura”. La Plata, una ciudad teatral que sigue creciendo.

70 - Según estimaciones del Consejo Provincial de Teatro Independiente, en la actualidad se puede contar un promedio de 70 grupos teatrales en actividad

30 - Los espacios aproximados, entre salas, centros culturales y bares, en los que se ofrece actividad teatral

50 - Un número aproximado de los cursos y talleres relacionados con la actividad teatral que se dictan en la Ciudad

jueves, 29 de octubre de 2015

Primera noche de amor para Lali Espósito y Mariano Martínez

Televisión.Los protagonistas de "Esperanza mía" (El Trece) hicieron el amor por primera vez: el padre Tomás se animó porque, después del golpe sufrido en la cabeza, no recuerda que es cura.

Puro romanticismo: el padre Tomás (que no recuerda que es cura) y Esperanza, en su primera noche de amor.

Silvina Lamazares
Editora de Televisión
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                                               El Trece © Artear SA & Pol-Ka. Buenos Aires

  Es cierto que fue ‘la primera vez’ de Esperanza (Lali Espósito) y el padre Tomás (Mariano Martínez), pero no fue ‘una primera vez’ típica de las ficciones argentinas, con pasión desenfrenada y escenas cuestionables para dar dentro del horario de protección al menor. ‘La primera vez’ de los protagonistas de Esperanza mía (a las 21.15, por El Trece) estuvo enmarcada en el romanticismo, en el cuidado de la imagen, en la certeza de que del otro lado del televisor había mucho niño mirando. Entonces anoche se contó lo suficiente como para que, lo que no se mostró, se pudiera imaginar.

   Las escenas de sexo entre los personajes centrales de la tira de Pol-ka llegaron, no casualmente, en un momento clave de la historia: el cura que interpreta Mariano Martínez padece una amnesia temporal, producto de haberse golpeado la cabeza. No sabe quién es, ni quién es la chica que está en sus brazos, sólo sabe que la quiere. Y que quiere demostrarle cuánto la ama, cantidad anulada hasta hace unos días por su fuerte vocación religiosa. Ahora, sin hábito, con su fe silenciada y con su adorada Esperanza -aunque no recuerda su nombre- enfrente le da rienda suelta a sus emociones.

   Para el capítulo de anoche, el guión marcaba que la ex falsa novicia y Tomás se iban juntos a una casona alejada de todo. Allí, sin testigos, sin memoria de un lado y con un silencio impuesto del otro (“Hagamos un pacto, no me preguntes nada, no puedo contar”, le dijo Esperanza), la pareja tuvo su noche de gloria, después de siete meses de historia.

   Pétalos de rosas, velas, leños encendidos de fondo, un living en penumbras y dos copas de vino sirvieron para crear un clima de cercanía y amor. “Yo te prometo que va a ser una noche exquisita”, le había dicho él, antes de que enfundaran ropas de gala, que encontraron guardadas en esa casa de los abuelos de Esperanza.

   Unos besos y unos mimos después, esas prendas fueron cayendo, en una previa que subió el tono de a poco, sin pasarse jamás del registro de comedia para toda la familia. Mientras sus cuerpos levantaban temperatura, se oía la voz de Lali cantando eso de ‘Si amar es un milagro, esto es amor’, del tema Júrame, cortina ideal para ese momento que invitaba a la pasión.

   Después llegaron los títulos del final y habrá que ver cómo sigue hoy la relación entre el cura que no recuerda ser cura y la chica que jugó a ser monja. Pero para los archivos de la televisión, y para los seguidores del programa, el capítulo de anoche será aquél en el que él le confesó que “la vida me regaló la mujer más linda del mundo. Te amo (...) No sé ni tu nombre, pero estoy seguro de que sos la mujer de mis sueños”. O en el que ella confesó que “me encantaría que te quedaras así para siempre”. Nadie les quitará lo besado.

sábado, 30 de mayo de 2015

“La China” Suárez le pone el cuerpo a una historia real y traumática


Cine. .Protagoniza “Abzurdah”, filme estreno del jueves. Con escenas muy fuertes, cuenta sobre una joven a punto de perder todo por un amor obsesivo.

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© MyS Producción HC Films Telefé Control Media Stadium Fenix

Las huellas de un amor absurdo

Un descenso a los infiernos. Esa es la etiqueta que colgó la escritora Cielo Latini a su best seller “Abzurdah”, que inspiró la película protagonizada por Eugenia “la China” Suárez. Nueve años después de la aparición del libro, un boom editorial de su época, el filme repasa la historia de una adolescente con poca contención familiar y social cuya vida peligra en varias ocasiones a partir de la obsesión por el amor de un hombre. 

Cielo es una estudiante adolescente de la ciudad de La Plata, solitaria, con pocos amigos y que no encuentra su lugar en ningún colegio. El chat es el único espacio en el que se siente cómoda -de aquí Abzurdah, su nickname- y es justamente a través de internet cómo conoce a Alejo, un hombre nueve años mayor del cual se enamora. Él (representado por Esteban Lamothe) entabla una relación con ella, pero finalmente el amor de Cielo no es correspondido, una experiencia traumática que la lleva a caer en la bulimia y en la anorexia nerviosa, y en las autoflagelaciones. 

“Es una película basada en una historia real, pero es una adaptación”, aclaró Suárez en una entrevista con el diario La Nación, luego de contar que conoció a Latini durante el rodaje. “Yo no quería tener ningún prejuicio, no quería imitarla”, agregó “la China”, que tiene en “Abzurdah” su primer protagónico en cine. Y aunque la propuesta le entusiasmó desde un principio -había leído el libro a sus 14 años- admitió que hubo escenas (especialmente de sexo) que objetó antes de aceptar el papel. “Leí el guión, había partes que eran fuertes y me asusté. Lo hablamos, acordamos cambiar algunas cosas; otras se sacaron. Me gustan las escenas fuertes que cuentan algo y tienen que estar por la historia -indicó-. No me desnudo porque sí”.


domingo, 17 de mayo de 2015

La primavera del teatro

El boom de las salas teatrales llenas en la Argentina. Un reconocimiento en la apertura de la Feria del Libro. El fenómeno en La Plata. Qué busca la gente cuando va a ver un espectáculo. Testimonios.


Por MARCELO ORTALE

Hace muchas décadas se hablaba de la agonía del teatro en la Argentina. Las salas se veían vacías, los grupos teatrales raleaban, el póstumo auge había sido el de los sainetes y de las revistas en la calle Corrientes, en los albores y hasta mediados del siglo pasado. Pero en las últimas cinco décadas, el teatro renació. Primero en forma gradual. Luego se convirtió en el boom que es ahora. Buenos Aires es considerada una de las capitales mundiales del teatro, junto a Nueva York, Londres, París y Tokio. El teatro argentino se encuentra en una larga primavera, con escenarios en donde crecen los aplausos.

Es bueno aludir a una reciente polémica entre dos grandes del teatro argentino. Ellos son dos autores muy conocidos. En realidad, lo que ocurrió fue que, por primera vez en sus 41 ediciones, la Feria del Libro que concluyó el lunes pasado le concedió el discurso inaugural a un dramaturgo, Roberto “Tito” Cossa, que en la sala Jorge Luis Borges casi presentó una suerte de excusa o de pedido de disculpas: “Los dramaturgos somos escritores con capacidades diferentes”, dijo. El autor de tantos éxitos habló de la diferencia entre un dramaturgo y un novelista o ensayista.

¿Qué es el teatro? Se podría ir a la cumbre y pedir auxilio allí: “El mundo es un tablado y todos los hombres y mujeres, unos pobres actores”, fue una respuesta que dio William Shakespeare.

“Estar acá siempre es potestad de narradores o poetas, por eso me pregunté si los dramaturgos somos escritores, porque hay diferencias. El escritor sueña con el lector, nosotros con el espectador. Y le entregamos la obra al actor, que lleva la palabra”, dijo Cossa.

Esto merecería, pocas horas después, una respuesta amable y controversial por parte de otro patriarca del teatro argentino, Carlos Gorostiza (95): “No, no coincido en algo que dijo Tito en el discurso inaugural. Él dijo que el “dramaturgo tiene capacidades diferentes”, eso es decir que tiene una discapacidad, pero los autores de teatro somos escritores. Escribimos. Cuando me preguntan “de qué trabaja usted?”, contesto “de escritor”. Causó gracia lo que dijo Tito, sobre todo a los que no escriben teatro. Se lo voy a marcar a Tito cuando lo vea. Somos escritores. Autores son todos: un músico, es un autor; pero el que escribe es escritor”.

Pero lo que queda como principal contexto es que la dramaturgia presidió el encuentro literario más importante de Latinoamérica y que ello no fue sino un espaldarazo a la gravitación que el teatro viene ejerciendo sobre la propia vida de la sociedad.

¿Qué es el teatro? Se podría ir a la cumbre y pedir auxilio allí: “ El mundo es un tablado y todos los hombres y mujeres, unos pobres actores”, fue una respuesta que dio William Shakespeare.

Y agregó esta otra: “Todo el mundo es teatro, y todos los hombres y mujeres no son sino personajes. Tienen sus entradas y sus salidas de escena, y cada uno de ellos interpreta diversos papeles en la vida, que no es otra cosa que un drama en siete actos…”

Todos representamos un rol. El libreto ya está escrito, la humanidad cambiante lo representa. Lo que dice el dramaturgo inglés lo habían anticipado filósofos y pensadores de la Antigüedad, que consideraban al teatro como un espejo en el que los hombres representan sus papeles en la vida real. Calderón de la Barca habló del “gran teatro del mundo” y mucho más acá, el genio de García Lorca le dio contenido sociológico: “El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la edificación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso”.

PALUMBO

Nada de lo que es teatro le es ajeno al platense César Palumbo, actor, dramaturgo, director del taller “El altillo del Sur” y actual consejero provincial de teatro independiente. En nuestra ciudad, anticipa, hay unos 60 grupos de teatro independiente, en el interior hay ciudades que se destacan como Mar del Plata, con más de treinta grupos y en el Conurbano se estima en 200 el número de esos elencos. “En total en la Provincia superan los 500 grupos”, dice.

Acepta que existe un auge teatral –“sobre todo en lo que se refiere a la gente que estudia, los talleres no dan abasto, hay alumnos de 4 ó 5 años de edad, aunque no se lo crea, hasta muy mayores”- pero advierte que el crecimiento comenzó en la década del 60: “ya entonces teníamos casi veinte grupos de teatro independiente en La Plata”.

Pone de relieve que “si tan solo los que estudian teatro fueran a ver teatro…todas las salas estarían llenas…pero claro, los alumnos tienen otras prioridades. Al teatro va el que está tratando de encontrar algo, y el que estudia teatro ya lo encontró. En realidad todos los espectadores buscan distintas cosas, aún cuando yo diría que la edad promedio de la gente que va al teatro es de 30 años para arriba”.

Palumbo, que lleva más de medio siglo habitando las tablas, no cuestiona al teatro comercial, “hecho por actores, como nosotros. Pero los independientes no pueden llegar a ese nivel, no disponen de promotores que financien”. Para este hombre dedicado, que hasta llegada la noche tiene cerca de cien bulliciosos alumnos en El Altillo, “el teatro es una enfermedad incurable. Hay una magia especial en su luz y en su sombra. Y muchos que sólo van como espectadores sienten esa magia y esa atracción”.

BIANCHI

Actriz, directora, crítica teatral, Irene Bianchi asegura que el teatro ofrece todos los fines de semana un “abanico enorme de propuestas, para todos los gustos y bolsillos” y que “año tras año, las producciones de las salas independientes se han ido esmerando y ampliando, convocando a muchos espectadores del así llamado teatro comercial”.

Sostiene que también crecieron las ofertas de cursos, talleres y seminarios, para quienes desean estudiar teatro, mimo, clown, narración, improvisación, producción, escenografía, maquillaje o dramaturgia: “a fuerza de pulmón, de auto-gestión, se abren nuevos espacios, con todo el entusiasmo y fervor que implica aventurarse en una empresa azarosa y a la vez fascinante”.

¿Qué significa para Bianchi esa atracción del teatro sobre el público? “Creo que es un buen síntoma. Que no todo está perdido si esto sucede. Habla bien de la salud espiritual de un pueblo, que sigue persiguiendo utopías, contra viento y marea. Que sigue apostando a la fantasía, a la imaginación, a la creatividad, al trabajo mancomunado, en equipo, con un fin común”.

“...en las últimas cinco décadas, el teatro renació. Primero en forma gradual. Luego se convirtió en el boom que es ahora. Buenos Aires es considerada una de las capitales mundiales del teatro, junto a Nueva York, Londres, París y Tokio. El teatro argentino se encuentra en una larga primavera, con escenarios en donde crecen los aplausos.”

En cuanto al fenómeno teatral en La Plata sostuvo que “nada tiene que envidiarle la cartelera platense a la de Buenos Aires, en términos comparativos. Contamos con gente muy talentosa en nuestra ciudad, que merece ser reconocida y apoyada. Aludió luego a las implicancias sociopolíticas del teatro y afirmó que “debe recordarse el extraordinario fenómeno de Teatro Abierto, que le dio voz a un pueblo amordazado en plena dictadura. Un acto verdaderamente revolucionario, audaz, sanador. Porque es indiscutible que el arte, en todas sus expresiones, sana, cura, alivia las aflicciones del alma, además de entretener y divertir”. Concluyó afirmando que “mientras el teatro siga vivito y coleando, hay esperanza. Sin lugar a dudas”e

CARASSALE

Juan Carlos Carassale apostó fuerte: construyó un teatro en City Bell. Y logró que mucha gente conociera y se hiciera adicta a la sala. Creó un público que no falla y que, en los espectáculos teatrales ocupa todas las butacas, con gente afuera que pugna por entrar. “El teatro como género ha respondido muy bien. También lo hicieron la música y otros espectáculos artísticos” dice quien administra el Teatro de Cámara.

Ofrece un dato indicativo. Hace unos cinco años se presentaron obras de grandes autores teatrales –como Cocteau o Sartre- y “costó mucho que fueran más de cincuenta personas por funciones”. La sala tiene capacidad para 180 espectadores y ahora se llena, especialmente con comedias populares. Carassale también cree en la gravitación de las tendencias, de las rachas. Hay tiempos para la música clásica, para el rock, para el tango. Y las tendencias se han vuelto cada vez más tornadizas, más cambiantes. Debe recordarse que en City Bell funcionan otros grupos de teatro, uno de ellos “La Caterva” con creciente éxito de público en sus presentaciones.

“CAPITAL MUNDIAL”

En julio de 2014 el diario El País de España habló de Buenos Aires, a la que calificó como “capital mundial del teatro”. Entre otros conceptos dice allí que “no hay sitio como Buenos Aires, donde el público esté tan profundamente comprometido con los inabarcables teatros y creadores de esa ciudad, cuantitativa y cualitativamente”.

García Lorca le dio contenido sociológico: “El teatro es uno de los más expresivos y útiles instrumentos para la edificación de un país y el barómetro que marca su grandeza o su descenso”.

“En casi todos los países las personas con hábitos teatrales van a un espectáculo (sobre todo si es musical), convirtiendo el hecho en una actividad social que incorporan a sus vidas, por diferentes razones, incluida la lúdica o la del consumo cultural. En Buenos Aires no. Los bonaerenses incorporan el teatro a sus necesidades psicológicas y casi fisiológicas; es un hábito, una regla común y habitual como la de ducharse o lavarse los dientes. Simplemente van; sin plantearse nada, no hay reflexión en ese hecho, sin embargo sí la hay, y mucha, en las consecuencias de haber ido, en el sentido de que esa reflexión aparece y la convierten en otro placer más, con una intensidad que varía en función de lo que se haya ido a ver”.

¿Hasta cuándo se extenderá esta primavera?

Fuente: http://www.eldia.com/septimo-dia/la-primavera-del-teatro-56873#

miércoles, 6 de mayo de 2015

"La Escuela de Teatro de La Plata es única en el país“


En una vieja casona de dos plantas, ubicada en la calle 51 entre 3 y 4,   funciona desde el año 1960 la Escuela de Teatro de La Plata. Fundada por Norberto Manzano, Milagros de la Vega y Carlos Perelli, por esas aulas han transitado miles de alumnos, algunos de los cuales hoy son destacados artistas a nivel local y nacional. Con sólo googlear a Orcar Mulet, Luis Longhi, Alberto Negrín, Daniel Dalmaroni, Juan Palomino, Quique Cáceres, Omar Sánchez, María Ibarlin,  Alicia Durán, o Marcelo Demarchi, queda demostrado que la Escuela de Teatro ha sido y es cuna de grandes artistas y profesores.

Pisando el mes de mayo, El Fandango se propuso una extensa y profunda charla con Marcelo Demarchi uno de los profesores con más trayectoria en la institución, actual docente de la carrera de Actuación. A continuación repasamos, a través de la mirada del “Colo” Demarchi,  la vigencia de ésta particular escuela…

 ¿Cuáles son las particularidades que hacen especial la Escuela de Teatro de La Plata? 

Hay un estudio, un relevamiento que se hizo en Argentina, e inclusive afuera, y aunque no me animaría a decirlo en el caso del exterior,  si en nuestro país te diría que no hay ninguna escuela con las características de ésta Escuela de Teatro. Ni siquiera las otras escuelas artísticas, porque no tienen todas las carreras juntas, o porque en los lugares que si las tienen son carreras independientes unas de otras. Inclusive la Universidad Nacional de las Artes (el ex IUNA), tiene las carreras de Escenografía, Actuación, Dirección, Profesorado, pero no se relacionan entre sí, no hacen que se junten todas las carreras y que el objeto de estudio sea bien definido. Lo que tiene históricamente la Escuela de Teatro de La Plata es bien definido el objeto de Estudio que es el teatro. Eso le dio una identidad a la escuela que la hace única.  No estudias actuación , estudias actuación en teatro, no estudias escenografía, sino escenografía de teatro. Después podes si querés hacer un desarrollo en otra disciplina, tenés las herramientas y podes hacerlo. Ni siquiera hago un juicio de valor, pero creo que debemos mantener esa identidad, que viene de su origen. Perelli y De la Vega eran actores netamente del teatro,  si bien hicieron cine, vienen del teatro, de ahí salió la idea fundacional de esta escuela. Lo que sumaria a ésta idea es lo que viene trabajando el Consejo Académico Institucional de la Escuela: las otras miradas, la dramaturgia, la dirección y la especialidad en las carreras de Escenografía. Deberíamos tener especialistas, son cada vez más necesarios, en iluminación, utilería, vestuario… Mantener lo tradicional de la escuela y sumarle las nuevas miradas, porque ha pasado el tiempo, y hay que adaptarse a lo nuevo.

Siendo docente de Actuación en el último año de la carrera ¿Cómo es la dinámica de las clases con tus alumnos? 

Es un proceso muy difícil, en cada cátedra dentro de la institución hay libertad. Si yo tengo que hacer una obra, un espectáculo.  Sostengo un perfil de egresado, trabajo sobre el teatro independiente de autogestión, una cooperativa de trabajo, sin roles, los roles vienen después. Primero decidimos qué hacer y luego cómo lo hacemos. La decisión de qué hacer esta en los alumnos, con la obligación si o si de que sea seria la argumentación. Luego les propongo al resto de las disciplinas este material. Todo esto lleva una discusión y un aprendizaje. Es fundamental que el artista esté creando en la escuela, en cualquier disciplina.  Es un intelectual, debe saber el por qué, tiene que saber indagar su por qué. Luego el asumir la responsabilidad. Es importante la práctica profesional, ahí apunta la cátedra a la práctica profesionalizante.

¿Podés mencionar algunas de las producciones que más te impactaron?

Todas las puestas me dejaron algo, no podría nombrar una sola. En realidad puedo nombrar algo de cada una. La primera fue romper el teatro a la italiana, la destrucción del escenario como único escenario. Mandamos  hacer unas tarimas que unificaba todo el espacio. Fue la primera obra que se hizo en la escuela sin el escenario a la italiana, la obra era¨ Raspando la Cruz¨, de Spregelburd. Luego me toco una bien tradicional, como fue ¨La Moral de la Sra Dulska¨, una obra bien naturalista y al año siguiente ¨Maquina Hamlet ¨ una ruptura total, una cuestión escenografíca muy innovadora.  Después a pasar a  utilizar toda la escuela con ¨Información para extranjero¨, que no fue ningún gran invento nuestro, Gámbaro dice de hacerla en lo ideal una casa antigua de dos plantas, era como que la había escrito para éste edificio, en el año 71!

(se ríe Marcelo un poco festejando la coincidencia de la locación propuesta por Gambaro en el texto con el histórico edificio de la escuela). Y continúa:

En estos últimos años, las obras vienen siendo muy interesantes, al ver las nuevas propuestas, ahora vienen muchos actores con mucha más dramaturgia propias. No es mejor ni peor, digo que se va modificando. Ahora viene una generación de docentes nuevos. A mi surgió: cambio o te vas! y es que estoy en el último año de la carrera, recibía alumnos con una formación en una época que fue variando a otra formación y que ahora varían a otra formación, porque todos los colegas que están en los años anteriores son relativamente jóvenes y vienen con nuevas propuestas y nuevas dudas, porque como decía  (Paulo) Freire: nosotros tenemos que enseñar más que con certeza tenemos que enseñar a dudar, sobre todo en lo que es arte. Constantemente es la duda, la crisis de la creación. Con un grupo que ahora ya se jubilo, trabajamos e hicimos mucho en esto de trabajar en la crisis, porque la creación es crisis, si hay mucha tranquilidad yo dudo. Antes había una cosa como de esconder la crisis, patearla y vinimos con un grupo de gente  y dijimos; vamos a exponer la crisis, que genera, pelea, discusión, conclusión y finalmente realización. Pusimos muchas cosas de esas en la disciplina. Yo viví muchos cambios generacionales, pase de ser el profesor más joven a ser de los más antiguos. Viví varias generaciones de docentes. Viví la etapa tradicional, de lo que venía marcado como escuela, lo que bajaban desde Educación Artística, que era todo cuadradito, tal cual se hacía. Hasta empezar a generar determinado disturbio,  empezar a darle un sello más personal de acá, de la escuela de teatro.

Tantos años en la Escuela y tantos años en la vida cultural de nuestro país. ¿Cómo te tocó vivir esos cambios culturales ?

Hace 25 años que estoy en la escuela, salvo una colega, soy el docente más antiguo. Soy el representante de la generación de los 90, vengo de una década difícil, donde el teatro argentino fue importantísimo en lo político. Yo entré a la escuela en el 81, teatro abierto, el teatro como expresión social frente a una de las dictadura más terribles que tuvimos. Me crié en esa historia, vino la democracia, el teatro, salir, fui a Buenos Aires a estudiar con (Raúl) Serrano, viví el Parakultural, el sin límite, el desborde total, de la creación y viví toda esa efervescencia como formación. Luego vienen los 90, años duros para todo lo institucional y educativo. Vino la reforma de la ley universitaria, justo en ese momento ingreso como docente en la escuela. Fui viviendo determinadas etapas, el nacimiento de la dramaturgia porteña que se expande a toda la Argentina. Spregelburd, Veronese,  el explotar de grandes directores, como Bartis, Pompeyo Audivert  que han explorado y siguen explorando situaciones nuevas. Viví toda una época muy revolucionada.

¿Qué consideras que falta actualmente a nivel educativo?

En los últimos años en educación ha habido un crecimiento enorme, siempre va a haber algo para laburar, pero se cumplen sueños o ideales que uno no pensaba en tener. Siempre fuimos en defensa de las universidades populares, de las universidades en todos los lugares, de romper con la hegemonía de las  grandes capitales, como ejes de la educación universitaria, esto traía  posibilidades e imposibilidades a muchos. Hay tanta cantidad de universidades en el país , cada municipio casi tiene su universidad, a través de mi otro trabajo como docente en la Universidad empiezo a tener contacto con otras universidades, la Universidad de La Matanza y la de Moreno. En esas nuevas universidades el 70 % de los egresados universitarios son los primeros universitarios de sus familias. Cuesta la cascada, cuesta bajarlo, pero hay una intención que yo no puedo obviarla. Paso por primera vez, un reclamos muy viejo nuestro que es que Cultura fuera un ministerio, no una secretaria. Ahora Cultura es un ministerio, Tendrá que adecuarse, pero  pasar a ministerio no es menor, no es menos porque tiene representación  en el gabinete, no es menor porque su propio presupuesto, no es menor porque se lo reconoce estructuralmente y presupuestalmente de otra manera, mayor aumento del porcentaje de producto destinado a cultura, después hay desgranamientos y cosas que faltaran, yo veo que en la Provincia estamos atrasados en estas cosas con respecto a Nación , todavía tenemos estas escuelas superiores, no pueden romper como rompen las escuelas nacionales a una cosa superadora a tener determinado grado de independencia , en el manejo presupuestario por ejemplo, como lo tiene la universidad, nosotros seguimos manejándonos acá con régimen de escuela primaria , la provincia en artística está muy atrasada. Cuando yo entre, imagínate en el año 81, era el mismo régimen que ahora, no podemos decidir, no podemos ver, no podemos leer, no podemos cambiar, no podemos nada nosotros,  tenemos que ir a un  listado, tenemos que ir a un reglamento  que hace que sea una escuelita, que no nos permite el crecimiento profesional  y poder manejar, o para bien o para mal y hacerse cargo de su propia institución  y sus propios egresados, como son las universidades.

Para modificar una materia, Para pedir un cargo, como ahora por ejemplo, porque la matricula creció, tenemos que hacer papeles, llevar, venir, tenemos aulas de determinadas manera y te dicen no podes abrir un curso con menos de 35 personas  que son una barbaridad,  porque ,no se puede poner un docente para menos de no sé..,Provincia está muy desactualizada,  es muy burocrático proponer cualquier cambio.

En esto que viene solicitando el Cai, que tiene que ver con incorporar esta dos patas que nos faltan, dirección y dramaturgia, y se que va a venir toda una cosa  porque lo cambias acá y lo tenes que cambiar en toda la provincia, porque? La realidad inserta en toda la ciudad de la Plata no es la misma realidad de la escuela de teatro de Moreno, Bahía Blanca, Madariaga, nos tienen que permitir libertades y respetar las idiosincrasias. Los cambios se producen 30 años después, y cuando se producen ya son viejos, están desactualizados. Esa es la gran deuda que tiene la provincia con Artística.  

Para Agendar:

La Escuela de Teatro realiza las funciones abiertas a todo público, en una producción integral del último año las carreras de Actuación, Maquillaje, Vestuario y Escenografía durante los meses de Agosto, Septiembre y Octubre del corriente año.

Sobre la obra  a representar este año, del grupo de alumnos de Actuación del Turno Noche de Marcelo demarchi, nos contaba:

 ¨En cuanto a la elección del texto a representar depende mucho el grupo, me gusta indagar, soy el docente más barrilete..En ese estilo. Me adapto al grupo. No está en juego mi rol como director, el que me quiere ver como director tiene que hacerlo afuera, acá soy docente, me debo en otro sentido a eso.

Este año  me toco un grupo que quería un teatro bien claro, Sacco y Vanzetti, de Mauricio Kartun realmente va hacer muy interesante ¨

sábado, 25 de abril de 2015

La feroz vigencia de “Julio César”

Viernes 24 de Abril | 01:26

La célebre obra de William Shakespeare se presenta en Moreno con Osvaldo Laport, Gonzalo Heredia y Fabián Mazzei.


Este sábado 25 de abril, a las 19 y a las 21 horas,​ se presentará la obra de William Shakespeare “Julio César", dirigida por Eva Halac, en la Plaza de ​a​cceso al nuevo ​E​dificio Municipal de Berazategui, en Avenida 14 y 131. Las entradas para ambas funciones serán anticipadas y gratuitas, y podrán retirarse en el Complejo Municipal El Patio, en calle 149 entre 15 A y 15, de lunes a sábados, de 9 a 19 horas.​ 

Osvaldo Laport, Gonzalo Heredia y Fabián Mazzei serán los protagonistas de “Julio César”, la obra de William Shakespeare que con dirección de Eva Halac se estrenó el sábado pasado en el Nuevo Moreno Antiguo (viejo hospital de la localidad de Moreno).

El espectáculo cuenta con músicos en vivo, banda compuesta y dirigida por Gustavo García Mendy, ambientación escenográfica de Andrés Díaz Mendoza, vestuario de Mariana Perez Cigoj y producción ejecutiva de Demián Kaltman. 

Con producción del Instituto Cultural a través de la Comedia de la Provincia de Buenos Aires, el clásico isabelino se presenta como teatro de intervención urbana, al aire libre y en diferentes localidades, con elenco secundario de cada lugar.

Estudiantes de teatro y vecinos de cada localidad participan de la experiencia en escenas de conjunto.
“Julio César”, que recrea la conspiración en contra del dictador romano Julio César, su homicidio y sus secuelas, en la adaptación de Eva Halac está ambientada en la actualidad y utiliza como marco escenográfico fachadas de edificios y espacios urbanos de cada localidad, intervenidos artísticamente y las escenas podrán verse en simultáneo en pantallas a través de cámaras que transmiten en vivo.
Los actores de apoyo de la función de estreno serán Marcos Horrisberger, Fernando Davobe, Ariel Staltari, Guillermo Aragonés, Federico Lama, Ernesto Meza, Martí­n Gervasoni, Gastón Re, Eliana Murgia y Emilia “Picky” Paino, con la colaboración de Luciano Ricio, Mora Monteleone y Sebastián De Caro.

La música está a cargo de Oliverio Sofía, Miguel Rausch, Martín Keledjian, Georgina Díaz, Muma Casares y Gustavo García Mendy en música original y dirección musical, con escenografía de Andrés Díaz Mendoza, vestuario de Mariana Pérez Cigoj, iluminación de Ernesto Bechara, sonido de Sebastián Salaberri y maquillajes y peinados de César Rajoy. 

Luego de la presentación en la localidad de Moreno, de “Julio César” subirá a escena el jueves 30 de abril en el Playón Municipal en Caseros, del municipio de 3 de Febrero) a las 19 y a las 21.

Ya en mayo, la gira sigue el sábado 2 en la Escuela de las artes en San Nicolás y el sábado 9 en la municipalidad de La Matanza.


sábado, 11 de abril de 2015

De la tele a las plazas públicas

Los tres galanes harán por primera vez Shakespeare. Se trata de “Julio César”, que harán a partir del sábado en lugares al aire libre del conurbano


Juan José Santillán

"Soy Bradicárdico". Esto no es la presentación de un archienemigo de Aquaman, ni un personaje de la tragedia griega. Es el mal que le pone las pulsaciones por el piso a Osvaldo Laport, uno de los protagonistas de Julio César, de Shakespeare, junto a Gonzalo Heredia y Fabián Mazzei. Los compañeros galanes tratan de levantar con cricket a este César en versión Laportiana que se queda sin aire en pleno ensayo. El sábado próximo estrenan y la puesta de Eva Halac fue pensada para espacios abiertos en el conurbano puro y duro (Berazategui, La Matanza, Moreno, etc). Piensan en una convocatoria de tres mil espectadores por función y un "Dictador" en estas condiciones deambulando, por ejemplo, por la avenida 14 de Berazategui, está condenado a cualquier cosa, menos ‘al éxito'. Además, los tres no sólo interpretan por primera vez algo de Shakespeare, también debutan haciendo teatro al aire libre. Ni la Fura dels Baus, en los ‘80, asumió tales riesgos con sus intervenciones al aire libre.

 ¿Cómo se llevan tres galanes de televisión con Shakespeare?

Laport: Sin intención de herir la susceptibilidad de nuestros autores, con quienes tantas experiencias vivimos en novelas, es un privilegio decir textos tan actuales, tremendos y jugosos. 
Heredia: Los rótulos quedan afuera, porque ser “galán” no importa, esto es Shakespeare. Más allá de la puesta, también la adaptación de Eva es actual, con una imagen muy contemporánea. 
Laport: Vivimos en una plaza con ciertos esquemas y de pronto somos “galanes de televisión haciendo Shakespeare”. Pero lo cierto es que él escribió para el pueblo. Y justamente esta obra la vamos a exponer en la calle, con entrada gratuita, con una fusión de todo tipo de público.
Mazzei: Cuando se empieza en esta profesión, arrancás leyendo Shakespeare. Que te llegue un material como éste es para un actor como jugar en primera. En total, somos quince actores en el elenco y en cada localidad se convocan actores de escuelas locales y vecinos. 
Laport: Confieso algo, aunque parezca que tenga la autoestima baja.

¿No eran las pulsaciones?

Laport: Sí, también, pero en un momento le pregunté a Eva: “¿Por qué a mí?”.
¿Y?
Laport: Me dijo que Shakespeare escribía para la masa y que yo era popular. Entonces me sentí completamente privilegiado. 
¿El resto también pensó “qué hice yo para merecer esto”? ¿Les dio miedo?
Mazzei: Miedo no, porque habría que buscar otra profesión. Respeto, sí. Es un clásico.
Heredia: Bueno, hay algo de eso. Al menos a mí cuando me convocan para Shakespeare, Molière o para una telenovela siempre me pregunto ¿por qué a mí? Después te das cuenta de que tenés herramientas para hacerlo.

Hablaban de una “actualidad” en la obra. ¿En qué la ven?

Mazzei: En las conspiraciones por el poder. A César lo quieren matar porque lo acusan de tirano.
Laport: Uno la ha sufrido, aquí, en nuestra plaza, y en cualquier otro rincón del planeta. 

¿Y tu versión de Julio César?

Laport: Tengo doscientos ejemplos para darte. Julio César es uno más de los que estamos acostumbrados a padecer en nuestra realidad. No sólo en política, sino lo que ves en los medios. Por eso hablo de textos auténticos que no han perdido vigencia. 


¿Les da un valor extra trabajar con estos materiales?

Laport: El prestigio no existe. 
Heredia: En nuestro gremio tampoco. Al actor que antes se mufaba de la tele después lo ves en carteles publicitarios en avenida Lugones. “¿No era que vos no transabas?” Después de eso, ya está. 
Mazzei: Es algo personal, tiene que ver con la madurez. No en hacer algo por el prestigio. Muchas veces, te entregan un Martin Fierro y te pensás que sos prestigioso o que sos el elegido. Nada que ver.

¿Les pasó alguna vez de ser premiado por algo que ustedes pensaron que no estaba bueno? 

Heredia: La mayoría de las veces digo eso de mis trabajos. Una vez me dieron un premio y no sentí que era el mejor trabajo que hice. 


¿Después de Shakespeare, vuelven al ring de la televisión?

Laport: Después de lo que dije de los autores nacionales, no creo (ríe). Hoy no pasa por los autores la televisión nuestra, pasa por los productores que están detrás de cuánto miden. Entonces las producciones entran y salen del aire sin un tiempo de maduración necesario para un autor, o un libro. 

 ¿Tanto cambió la tele con respecto a la época de tus éxitos?

 Laport: Muchísimo. Fíjate que ahora el éxito es Onur y Sherazade. Yo creo que fui un privilegiado, porque en aquella época habían otros tiempos. Fíjate que el éxito de Las mil y una noches es porque su historia rescata los valores, los silencios. Ahora todo es rápido, sin respirar. Vamos, vamos, vamos. Te apuran todo el tiempo

¿”Lobo” fue un cachetazo para ustedes?

Laport: No, en lo personal fue lo mejor que hice. Lobo tuvo, a las 23 horas, entre 12 y 13 puntos de rating, y hoy un éxito ronda los 10 puntos.

¿Consideran que fue una tira bisagra en el pronóstico que hacen acerca de la caída de calidad del medio?

Laport: Claro que sí.
Heredia: Pienso de otra manera. Con respecto a mi experiencia, fue un cachetazo necesario porque venía de Valientes y de Malparida. En el medio tuve a mi hijo. Y si volvía a hacer un éxito me hubiese hecho mal, me hubiese sacado la ambición artística. Para mí un artista necesita sentirse incómodo todo el tiempo, buscar caminos. Después de Lobo, que fue la primera vez que me tocó vivir una impensada realidad con un programa, compré los derechos de una obra de (Harold) Pinter (se refiere a la obra “El Montaplatos”, estrenada en el teatro Piccolino durante la temporada 2012). Fue una de las cosas más lindas que hice, y lo considero un gran trabajo. Creo que el artista al hecho traumático lo convierte arte, en algo bello. 

¿Viste “Birdman”?

Heredia: Sí, claro. Tuitié que para mí Birdman es una película sobre una obra de teatro que no se hizo. Me gustó mucho. 
Por lo que me contás de tu refugio en Pinter, es similar al personaje de Michael Keaton versionando a Raymond Carver.
Heredia: Sí, me identifiqué totalmente. Tendría que haber filmado lo que me pasó en ese tiempo.


LA TRAMA DE UNA CONSPIRACIÓN

"La tragedia de Julio César", de William Shakespeare, se basa en la conspiración que mató al Dictador Romano. Un asesinato llevado a cabo por un grupo liderado por Bruto. La fuente de Shakespeare para esta obra fueron Las vidas paralelas, de Plutarco. El dramaturgo también muestra el derrotero de Marco Antonio, quien expone la conspiración frente al pueblo a través de un monólogo y da inicio a una guerra civil. Es una obra donde los tres personajes comparten el protagonismo.

En la adaptación de Eva Halac está ambientada en la actualidad y utiliza como marco escenográfico fachadas de edificios y espacios urbanos de cada localidad, intervenidos artísticamente y las escenas podrán verse en simultáneo en pantallas a través de cámaras que transmiten en vivo. 

Los actores de apoyo de la función de estreno serán Marcos Horrisberger, Fernando Davobe, Ariel Staltari, Guillermo Aragonés, Federico Lama, Ernesto Meza, Martí­n Gervasoni, Gastón Re, Eliana Murgia y Emilia “Picky” Paino, con la colaboración de Luciano Ricio, Mora Monteleone y Sebastián De Caro. La música está a cargo de Oliverio Sofía, Miguel Rausch, Martín Keledjian, Georgina Díaz, Muma Casares y Gustavo García Mendy en música original y dirección musical, con escenografía de Andrés Díaz Mendoza, vestuario de Mariana Pérez Cigoj, iluminación de Ernesto Bechara, sonido de Sebastián Salaberri y maquillajes y peinados de César Rajoy.

 Luego de la presentación en la localidad de Moreno, de “Julio César” subirá a escena el sábado 25 en el nuevo Edificio Municipal de Berazategui a las 19 y 21,  el jueves 30 en el Playón Municipal en Caseros, del municipio de 3 de Febrero) a las 19 y a las 21. Ya en mayo, la gira sigue el sábado 2 en la Escuela de las artes en San Nicolás y el sábado 9 en la municipalidad de La Matanza.

miércoles, 8 de abril de 2015

Se realizó la rueda de notas de presentación de “Julio Cesar”

Con la presencia de Jorge Telerman, Osvaldo Laport, Gonzalo Heredia, Fabían Mazzei y Eva Halac hablaron del proyecto de llevar este clásico de Shakespeare a la calle.


Buenos Aires, Miercoles 8 de Abril de 2015, Ayer en Casa de la Provincia se realizó la rueda de prensa para presentar la obra“Julio cesar” de William Shakespeare, dirigida por Eva Halac y protagonizada por Osvaldo Laport (Julio Cesar), Gonzalo Heredia (Bruto) y Fabían Mazzei (Marco Antonio). Junto a ellos estuvo Jorge Telerman, presidente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, quien destacó la tarea de devolver el teatro a los vecinos.

En palabras de Jorge Telerman: "Julio Cesar es la mejor manera de llevar adelante las políticas públicas culturales en la provincia de buenos aires. Con propuestas asi, de gran nivel artístico, con los mejores textos, con excelentes actores y una destacada dirección, llevamos una impresionante producción a la gente, generando nuevos publicos y haciendo una cultura mas democratica e inclusiva"

A partir del 18 de Abril se presentará en diferentes localidades del Gran Buenos Aires, comenzando en Moreno y continuando por Berazategui, Caseros, San Nicolás y La Matanza.

El espectáculo cuenta con músicos en vivo, banda compuesta y dirigida por Gustavo García Mendy, ambientación escenográfica de Andrés Díaz Mendoza, vestuario de Mariana Perez Cigoj y producción ejecutiva de Demián Kaltman.  

La puesta en escena y la dirección general está a cargo de Eva Halac.


“Julio César” está ambientada en la actualidad y utiliza como marco escenográfico fachadas de edificios y espacios urbanos de cada localidad, intervenidos artísticamente. Las escenas podrán verse simultáneamente en pantallas, a través de cámaras que transmiten en vivo.

Completan el elenco, diez importantes actores, entre ellos: Federico Lama, en el rol de Casio, Guillermo Aragonés en el de Casca, Ariel Staltari, como Lucio, Ernesto Meza en los roles de Cicerón y Ligario,  Emilia Paino en el rol de Calpurnia, y Eliana Murgia, en el de Porcia.

Estudiantes de teatro y vecinos de cada localidad, participan de esta experiencia formando parte de las escenas de conjunto.

Este espectáculo de características únicas, tiene producción del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y la entrada es libre y gratuita.


ESTRENO:

18 DE ABRIL 19 Hs

Nuevo Moreno Antiguo
(Viejo Hospital de Moreno) Int. Álvarez 751, Moreno
Julio César de William Shakespeare
Dramaturgia: Eva Halac.

PRODUCCIÓN INTEGRAL DEL INSTITUTO CULTURAL DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

ELENCO (Por orden de aparición):

Marcos Horrisberger:  Zapatero, Adivino, Demetrio, Sirviente.
Fernando Davobe:     Flavio, Cina, Lépido.
Ariel Staltari:  Marulo, Lucio.
Osvaldo Laport:  Julio César.
Guillermo Aragonés:  Casca.
Federico Lama:  Casio.
Gonzalo Heredia:  Bruto.
Fabián Mazzei:     Antonio.
Ernesto Meza:     Cicerón, Ligario.
Martín Gervasoni:     Decio, Artemidoro.
Gastón Re:  Trebonio, Enviado de Antonio, Octavio.
Eliana Murgia:     Porcia.
Emilia “Picky” Paino:     Calpurnia.


COLABORACIONES

Luciano Ricio
Poeta.
Mora Monteleone Periodista.
Sebastián De Caro Periodista.


MÚSICOS

Oliverio Sofía Disc Jockey.
Miguel Rausch Percusión.
Martín Keledjian Contrabajo, Violoncello.
Georgina Diaz Voz.
Muma Casares Voz.
Gustavo García Mendy Teclados, Voz y Dirección Musical.


DISEÑO Y REALIZACIÓN DE ESCENOGRAFÍA: Andrés Diaz Mendoza.
DISEÑO DE VESTUARIO: Mariana Perez Cigoj.
ASISTENTE DE VESTUARIO: Sofía La Bella Cerruti.
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Ernesto Bechara.
DISEÑO DE SONIDO: Sebastián Salaberri.
DISEÑO DE MAQUILLAJE Y PEINADOS: César Rajoy.
FOTOGRAFÍA: Guillermo Monteleone y Fernando Massobrio.
DISEÑO GRÁFICO: Andrea Torti.
MÚSICA ORIGINAL: Gustavo García Mendy.
TÉCNICA SONIDO: Lavecchia Sonido.
TÉCNICA LUCES: Ernesto Bechara.
TÉCNICA VIDEO: La Corte Producciones
DIRECCIÓN DE CÁMARA Y AUDIOVISUALES: Martín Espina.
PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL: Victoria Riancho.
PANTALLAS DE LED: Multiled.
EFECTOS ESPECIALES: Guillermo Toledo.
PRENSA: Tommy Pashkus Agencia.
PRODUCCIÓN TÉCNICA: Jorgelina Aguirre.
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Lucila Zin y Micaela Sleigh.
COORDINACIÓN DE PRODUCCIÓN: Demián Kaltman.
ASISTENTES DE DIRECCIÓN: Erika Estiz y Luciano Ricio.
PUESTA EN ESCENA Y DIRECCIÓN GENERAL: Eva Halac.